Vino color picota con ribete amarronado, capa media, limpio y lágrima fina.
En nariz con buena intensidad notas especiadas, clavo de olor, cuero y tabaco, con una fruta dulzona y rosas marchitas.
El paso por boca, suave, calido, goloso, fuerte aroma a regaliz y moka, cuerpo medio, complejo, expresivo, bien definido, buena acidez, equilibrado y un tanino redondo.
Retronasal, fruta compotada.
Posgusto, medio y bueno.
Ya el color amarronado llama la atención pero nos comenta el bodeguero, que han ido a por un vino diferente, para romper moldes y sin duda que lo han hecho, no es que entusiasme, pero es bebible y dirente.
Quien quiera probar algo distinto aquí tiene su vino.
Raro vino que salva la propia explicación del enólogo. Vendimiado en noviembre, eso explica sus síntomas o consecuencias. Muy evolucionado.
Según sus palabras va a ser su último experimento en cuanto a proceso tardío. Es un 2011 y lógicamente no lo parece. Añada que no figura en la etiqueta, no había puesto la pegatina que hay para ello.
El ribete marrón ya "canta" sobre un cereza intenso de tono apagado.
Aroma a barro cocido, esa tinaja habitual, pasta de aceituna negra y ciruela pasificada, con alguna que otra nota ferrosa, especiado.
En boca se muestra maduro y un tanto blando, sin apenas acidez, terroso postgusto junto a la aceituna.
En buena copa es cuando se notan sus defectos. Correcto aunque sólo sea por raro.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.