Semi-sweet... es decir, semidulce, cosa muy común en los rosados eslovacos... así que hay que hacerse al paladar ... Color fresa. La nariz es golosa, amenaza dulzor, con toques de manzana caramelizada y un puntito de flor morada. En boca tiene un paso irregular, las sensaciones dulces y los amargos, sobre una acidez media, dan como resultado un vino algo falto de definición. Supongo que me falta contextualizar el vino....
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