A vueltas, una vez más, con los complementos gastronómicos hablaremos de dos productos muy vinculados a la dieta mediterránea, el vinagre de vino y el aceite de oliva.
El vinagre, presentado como Vinagre de L’Empordà y elaborado usando vino de syrah y con una crianza de 4 meses en barricas de roble americano. Tiene una acidez de 6º y se presenta en botella de 25 cl. Vinagre de color oscuro, sabor
El aceite de oliva está despegando, su uso generalizado en la población española como producto de consumo esencial ha conllevado un aumento sustancial de su precio –sobre todo en el caso de los ‘vírgenes extra’- pero también una caída en el consumo. Al contrario que el vino, su uso es tan abundante y tan común en el día a día que los aumentos de precio deben sucederse muy lentamente para
Francescf.
No me refiero a esos productos carísimos que solamente nos podemos permitir en contadas ocasiones, sino a productos cotidianos, de los que consumimos
Javierpozo.
He leído un interesante artículo en el periódico Segre: La bodega cultiva en Tremp, a 950 metros de altitud, ocho hectáreas de la variedad Pirene,
Javierpozo.
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Javierpozo.
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Javierpozo.
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Javierpozo.
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