Tiempos de Garnacha
Tiempos de Garnacha
Prólogo de Joan Valencia al Catálogo 2.011 de Cuvée 3000
Si el año pasado dedicamos el prólogo del catálogo al mediterráneo, este año lo vamos a hacer a la que probablemente es la variedad reina mediterránea, la garnacha. Aparte de mi fascinación por esta variedad (como por muchas otras) el principal motivo es que en los últimos dos años está cobrando mucha relevancia dentro de los mercados. Sin ir más lejos el pasado año hubo por primera vez un symposium dedicado a la misma en el sur de Francia. Parece que de golpe el mundo entero haya descubierto la grenache, hasta el punto de haberse convertido en la variedad de moda. Ingleses y americanos, dueños de la tendencia mundial a través del prestigio de sus críticos y muy dados estos últimos a resaltar el varietal en cualquier etiqueta, la han levantado a la cumbre, siendo una de las preferencias más trendy el pedir una botella de grenache en las tiendas de Manhattan. De todas maneras somos muchos los que creemos que detrás de cualquier aparente frivolidad aparece un motivo de peso, y en el caso de esta variedad parte de la necesidad del mercado de variar sus gustos hacia vinos más accesibles, con más componente “fragancia” y de amables taninos.
Originaria de España, la garnacha se extendió a otros países bastante antes de la filoxera, instalándose como variedad autóctona en el sur-este de Francia con el nombre de grenache, principalmente en el Ródano sur (Châteauneuf-du-Pape), la Provenza y el Rosellón. También en esta primera etapa se instaló en la isla de Cerdeña. Fue ya en una etapa posterior cuando se extendió por el nuevo mundo, principalmente en Australia y California.
De maduración tardía e ideal para climas mediterráneos, esta robusta y vigorosa planta resiste bien tanto la sequía como las heladas, y de ella se obtienen vinos de buena graduación alcohólica y acidez moderada. No es de extrañar que durante la época oscura dela calidad con epicentro en la década de los 70 y donde se primaba por encima de todo el Kg/grado, se acabara plantando garnacha en cualquier tipo de suelos y climas, creando verdaderas fábricas de quilos sin calidad alguna. Ello hizo que automáticamente el consumidor y “viticultor”, relacionara esta variedad con cualquier cosa menos con calidad. Luego llegaron las variedades foráneas con nombres tan bonitos como Cabernet Sauvignon o Merlot, que incluso en algunas zonas como Navarra el gobierno autónomo incentivó sin ningún tipo de criba el cambio de variedad garnacha para plantar las foráneas. Daba igual si las cepas eran viejas o jóvenes, los suelos ricos o pobres o si los clones y pies más o menos vigorosos. Suerte que aún queda alguna representación de las viejas, frescas y septentrionales garnachas de las partes altas de Navarra (Valdizarbe), como el Chaparral de Nekeas, Santa Cruz de Artazu, o los recién establecidos Lupier, que “a la chita callando” se han hecho con toda la viña vieja que han podido. Joyas de viñedos en vaso irrepetibles en la región hasta dentro de 80 años. Además una garnacha distinta a las demás españolas debido a su septentrionalidad. La poca resistencia de la variedad al mildiu y la botrytis, hace que seguramente sea esta la zona límite en nuestro país donde esta planta pueda gozar de buena salud.
Pero ¿que pasó para que durante años fuera una variedad totalmente vilipendiada y que ahora la veneremos con esa vehemencia y fervor? Lo que quizá nos haya hecho confundirnos y que nos haya costado tantos años empezar a entenderla puede que tenga que ver con la ductilidad que muestra dicha variedad, es decir, que se pueda obtener un resultado tan dispar en función de cómo se trabaje la viña, cuando se vendimie y como sea la crianza. Lo que aparentemente puedan pensar ustedes que es una obviedad ya que puede ocurrir con cualquier variedad española, en el caso de la garnacha se multiplica mínimo por tres. De una misma finca de esta variedad que diferente puede ser un vino de uvas vendimiadas pronto y con una crianza en fudres o barricas usadas, de un vino de uvas “bien maduras”, “bien maceradas” y metida en una barrica nueva, que amplia mucho su estructura y se crece de color como si fuera un Cabernet. O como antiguamente que servía para dar grado y cantidad, obteniendo verdaderos caldos insulsos, desestructurados y alcohólicos, además de que oxidaban con suma facilidad.
En los últimos años por suerte hemos ido aprendiendo de nuestros errores y ha llegado el momento de posicionarla donde se merece, aprovechando el tirón mediático por el que pasa la planta. No tenemos derecho a equivocarnos con esta variedad que maravilla por su delicadeza. Su piel oscura y fina, su pulpa jugosa y su incoloro zumo, dotan a la garnacha de una especial magia para mostrar los diferentes terruños, de la misma manera como en climas fríos lo hace la Pinot Noir con su delicada y fina piel. Bajo mi punto de vista sólo hay una forma de conseguir aprovecharnos de sus cualidades. Una viticultura que apueste por suelos vivos ya hace años que sabemos que es indispensable. Luego (en especial en el caso de la garnacha) recoger la uva “al dente” nos va a dar el crujiente tan deseado y valioso que llena de vida esos fragantes aromas primarios, dejándonos hueco para mostrar el terruño. Su broche final será no mostrar en el vino el envase de la crianza y así no estropear todo el cuidado puesto en la elaboración.
Cada vez estoy más de acuerdo con Eben Sadie cuando me explicaba que la garnacha es un regalo que tenemos que desenvolver su verdadero potencial.
JOAN VALENCIA
Este año me gustaría acabar el prólogo con algunas frases de amigos que hablan de esta variedad tan magnífica, tan nuestra.
“La garnacha es la variedad mediterránea que más recoge la expresión del suelo y del clima”
José Peñin
“Generosa i arrelada, amb textures toves: la pinot del sud”
Josep Roca
“Vilipendiada hace 40 años, reverenciada hoy: no, no estoy hablando de la democracia”
Víctor de la Serna
“La Malquerida de las variedades emblemáticas españolas”
Juan Carlos López de Lacalle
“La garnacha es un regalo increíble para el mundo del vino que tenemos que desenvolver su auténtico potencial”
Eben Sadie
“En el cim de l'entusiasme on els esforços vers l'harmonia són benvinguts, sempre hi ha possibilitats de metamorfosi, en un fluxus quo on s'esdevenen vibracions gairabé imperceptible per la ment desvergonyida i poc cuidada”
Agustí Peris
La Garnacha, una uva española que se pone de moda.
Ver mensaje de in vino veritascomentario de Pancho Campo en su blog...fuente:
http://www.eleconomista.es/blogs/vamonos-de-vinos/?p=280
La garnacha es una de las uvas que se está poniendo más de moda. A nivel internacional se le suele asociar con los vinos de Châteauneuf-du-Pape en el sur del Ródano pero es una uva española. Aunque su origen está en Aragón, los grandes vinos de Garnacha también se encuentran, además de en España y en el ya mencionado Ródano, en California y Australia. En nuestro país las principales denominaciones de origen que producen buenas garnachas son Campo de Borja, Montsant, Priorat, Calatayud, Navarra y Rioja, y zonas nuevas como el Valle del Alberche en Ávila donde se están haciendo cosas muy interesantes.
La garnacha es una uva que produce vinos como gustan hoy en día, con mucha fruta, con personalidad, buen cuerpo, algo especiados y sabrosos. Es una uva muy versatil ya que se pueden hacer blancos con garnacha blanca, rosados, tintos jovenes, tintos para la guarda y vinos de postre. Si la comparamos con un coche sería un de esos 4×4 pero de los de alta gama y que son muy elegantes por dentro, vamos, un Cayenne. Si la comparación es con una actriz se me viene a la cabeza una Penélope Cruz, sensual, con personalidad, capaz de actuaciones geniales como protagonista en vinos monovarietales pero también excelente en papeles secundarios combinada con otras uvas. Una característica muy importante en los tiempos que corren, la relación precio calidad de las garnachas españolas suele ser excelente.
PANCHO CAMPO.
¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de in vino veritaso la misma vision?
o dos visiones del mundo del vino?
qué opinais?
Re: ¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de in vino veritasOpino que GM es un ADELANTADO , un tío MODERNO ,o éso, o el muy pájaro ha convencido al mundo vitivinícola y ha utilizado todas sus armas de seducción para que escriban todos así sobre la garnacha ;)
Re: ¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de Txiviriestooooo...a Aurelio le gustan, digamos...los Cayenne...tirando más a Hammer...pero con todas las Supremas de Móstoles dentro :-)
Re: ¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de in vino veritasChico pues yo veo la misma visión de esta uva en los dos comentarios, cada uno en su estilo y teniendo en cuenta donde están publicados cada artículo, pues eso que la Garnacha bien trabajada y bien elaborada produce unos vinos expectaculares, mira esta noche me voy a abrir una botella de Ganacha 100% (Lug 2005 o Pagos del Moncayo 2009)
Re: ¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de in vino veritasuchs... eso dueeeele...
Re: ¿Dos visiones de una misma uva?
Ver mensaje de in vino veritasPienso que teniendo la misma consideración por dicha variedad, las dos opiniones matizan distinto.
Siempre he pensado que aquellos vinos más sencillos monovarietales de garnacha, son de los que sirven para hacer "proseletismo" (en el buen sentido del término) del vino, ya que son ideales para adentrarse en este fascinante mundo.
Tuve la suerte de asistir al encuentro verema y a la cata de clausura de garnachas y fueron 16 vinos de garnacha, algunos de ellos muy distintos de los otros. Desde los más "atlánticos" con una acidez más marcada y elegancia, hasta los más "mediterráneos" cálidos, voluptuosos y carnosos, muy sabrosos.
Con cual me quedo ¿Con la rubia o con la morena?. Ya que en el vino no te obligan a ser monógamo: con las dos.
Saludos,
Jose