Grandioso. Este restaurante tiene un futuro inimaginable. El mejor de la provincia y de los mejores de la región. Tomamos el menú degustación con maridaje y fue esplendido. Tanto la comida como los vinos elegidos combinaban perfectamente. Fueron varios platos a cual más rico y si me tengo que inclinar por uno sin duda sería por las sardinas, es uno de los platos más suculentos que he probado en mi vida. En cuanto a los vinos recuerdo positivamente un tinto joven con caracter de blanco (no recuerdo ahora mismo el nombre) y negativamente la manzanilla la guita, siendo del Puerto podrían elegir cualquier otra que probablemente sería mejor (la guita no le gusta a nadie, sólo vale para echarle sprite en el rocio). El servicio atentisimo y Angel León de vez en cuando se escapa de la cocina para saludar a los comensales. Si sigue en esta linea pronto estará en la cumbre, y no lo digo por las estrellas ya que estas muchas veces se consiguen por política, sino por las mejores estrellas que existen: el aplauso de los comensales y los elogios en el boca a boca.
Gracias a la recomendacion de usuarios de Verema a traves del foro de Gastronomia he podido disfrutar de este restaurante. Es , como ya se ha apuntado en anteriores comentarios , un local pequeño con separacion de mesas mas bien ajustada, con una muy buena iluminacion. Cuberteria, cristaleria, manteleria y vajilla de buen nivel. En conjunto el resultado es acogedor.
Nos dejamos aconsejar por Juan Ruiz que hace las funciones de Maitre y Sommelier y el resultado fue una cena de un muy buen nivel.
Comenzamos por unas Sardinas asadas con cracker salado y verduritas de navazos.Sobre el cracker se colocan las verduras y encima de éstas la sardina. Plato con mucho sabor y una excelente combinacion ya que , al morder , pruebas tres texturas diferentes y tanto el cracker como las verduritas potencian el sabor de la sardina , dando lugar a una combinacion plena . El sabor se fija y permanece durante tiempo en las papilas.
De segundo plato Sashimi de caballa con huevas de trucha infusionadas en citricos. La caballa esta cortada en pequeños circulos y las huevas se colocan encima del pescado. El resultado es que al morder se une los sabores de ambas y las texturas diferentes provocando originalidad. El punto citrico de las huevas resalta todavia mas la frescura del plato.
Seguimos con Chocos rellenos de su guiso,carbonara marina y babetas.Para mi , sin duda el plato estrella. Se combina las texturas y los sabores al limite. Los chocos de una materia prima de primera calidad estan rellenos de su tinta , de modo que al morderlos sale al exterior y se junta con la carbonara marina (especie de salsa proveniente de un guiso) y las babetas que son tiras de pasta cocinadas al dente. Se juntan cuatro texturas diferentes con sabores que se potencian unos a los otros , saliendo triunfador el choco. Es como si se hiciera un homenaje a éste. Plato que , segun nos dijeron tiene su origen en un guiso muy antiguo gaditano. Sin duda, excelente.
Mas tarde tomamos Tataki de Tomaso (Pez Mantequilla) con escabeche ligero ahumado. No habia probado este pescado y me ha gustado, pero, quizas le falta algo mas de contraste para hacerlo mas sabroso. Quizas, y solo digo quizas , si el escabeche fuera mas potente, el contraste entre sabores aumentaria y se potenciaria el sabor, rompiendo la monotonia.
Luego vino otro plato estrella. Arroz meloso con Placton marino y voladores. Enorme sabor el de los voladores (segun nos explico Juan , son calamares deshidratados , que se vuelven a hidratar en el momento de la coccion) con jugo de placton sumamente elegante. Este jugo recuerda en su finura y elegancia a un buen vino de Borgoña. Cuando lo tomas solo , sin voladores ni arroz, es terciopelo, fino, pero de sabor directo al paladar. Sabe a mar , pero no es explosivo, llena poco a poco la boca sin inundarla , pero fijando el sabor. Plato absolutamente original y que , debe de estar llamado a ser uno de los clasicos de este restaurante.
Acabamos con Breca asada en brasas de huesos de aceitunas, hummus, consome Ramadan. Plato final de la cena con una nota altisima. Con independencia de que el humus es como si comieras garbanzos con la textura de una pomada y el consome Ramadan conjuga perfecto con el pescado, creo que el secreto del plato esta en su punto perfecto de cocción. La piel es crostosa y el interior esta en su punto ideal. Al comer la piel junto al interior es una textura en la boca simplemente perfecta con un sabor de pescado de primera calidad.
De postre Fluido de almendras de medina. Otro plato ante el que descubrirse . Consiste en un bizcocho de almendras relleno de crema de almendras. Pero el bizcocho es tan esponjoso y tiene tanto sabor que en realidad es como si tomaras dos fluidos diferentes de almendra: El del bizcocho y el del interior liquido. Combinacion una vez de mas de textura para potenciar sabores.
Muy buen cafe con Petit fours.
Servicio en sala impecable por parte del Maitre. Atencion permanete sin agobios. Recomendaciones excelentes , profesionalidad y , por encima de todo amor por su trabajo. Es un enorme profesional y eso llega a la sala.
Carta de vinos con bastantes referencias, meditadas, buscadas y muy trabajada. Precios muy buenos para una carta original y que tiene vinos que diferentes y que el unico fin que se tiene es hacer disfrutar al cliente.
Sin duda, es un restaurante que si estas en la zona es de visita obligada. Supone una diferenciacion muy importante sobre los platos tipicos de la zona. Quizas lo que todavia le hace tener mas valor es que , sin perder las raices de su zona , se adentra en combinaciones diferentes sobre esas raices. Hay guiños a la cocina marroqui , pero integrandola en la cocina gaditana. Creo que este restaurante es una clara demostracion de que una evolucion de la comida tradicional es posible sin caer en tentaciones de copiar a otras cocinas. Queda claro que las ideas estan claras y se apuestan , y se apuesta muy fuerte, por ellas.
Este restaurante se basa en la evolucion del clasiscismo, en la seleccion de materias primas, en un trato respetuoso hacia ellas y en un resultado con tremenda personalidad y originalidad. Pero , por encima de todo, su caracteristica primordial, lo que mas se trasmite hacia el cliente , es la Pasion por su trabajo. Notas Pasion en la cocina con la elaboracion cuidada de los platos y notas Pasion en la sala. No se sabe muy bien donde empieza este sentimiento, si en los fogones y se traslada hacia la sala o desde la sala se traslada hacia la cocina, pero lo que queda despues de cenar alli es que es un restaurante que tiene Alma . Y que esa Alma surge de la pasion de los profesionales que lo conforman.
Sin ningun genero de dudas merece , y mucho, la pena comer alli. Gracias a todos los que me lo recomendaron y al equipo del restaurante por el trato que nos dieron
El precio es sin vinos
Cuatro comensales no acercamos a este restaurante, con grandes expectativas que se cumplieron con creces.
En cuanto a decoración y ubicación creo que esta perfectamente definido.
Perfecta recepción, con aperitivo de entrada: fino de Pavón.
Tras ser asesorados por el maître, optamos por el menú con maridaje, dejándonos sorprender tanto en cocina como en vinos.
El menú se compuso de:
- Sashimi de caballa con huevas de trucha citricas y ajonjolí wasabi: muy buena combinación con aprobación unánime de la mesa.
- Sardinas asadas en brasas de huesos de aceitunas con picada de navazos: un éxito, un bocado difícil de superar
- Laminas finas de pez mantequilla, ajos negros, rabanitos: muy original con buenas texturas.
- Sopa de plancton marino, moluscos de la bahía, espuma de mar: el más de lo más, el mar en el plato, me recordó los días de mareas altas el paseo solitario junto a las rocas en mi tierra. Fue el mejor plato para los cuatro.
- Chicharros con alcauciles y almejas: muy buenos
- Pulpo asado y braseado, reducción de jerez. No defraudo pero tampoco entusiasmo.
- Solomillo Sánchez Romero Carvajal, patatas cremolate. Como el plato anterior
- Apio manzana...manzana apio: otra grata sorpresa con sabores muy conseguidos y poco habituales, como tal.
- Muselina de limón, turrón helado, galleta crujiente salada: en su punto de creemos dad
En cuanto a vinos, se compuso de: Leirana fermentado en Barrica 06, Samarucco 2006 y un PX Mons Urium Vors. Todo un nivel.
Cafés acordes.
En cuanto al servicio del vino impecable. Que GtTnos preparo el maître, solo ellos merecen una visita.
Perfecta despedida.
No puedo por más que dar un 10 a la profesionalidad del maître, al cual curiosamente ya nos había asombrado con su servicio en otro restaurante a unos 400 Km., hace un año.
El precio es con vinos
Poco más que añadir al resto de comentarios de los Paco, solo apuntar que en nuestro caso estivimos dos veces, nos gustó mucho y repetimos.
Desde las elaboraciones a lo "japo" como la del pez mantequilla hasta el peazo corvina frita, sobresaliente. O el pargo del primer día, de lujo.
Algunos platos arriesgados, como el de unas ortiguillas de contundente sabor, otros delicados como las sardinas a la brasa.
Servicio de vino implecable, Juan el sumiller atento y procurando satisfacer todas las peticiones (un GT de lujo el que prepara este hombre)
El servicio de sala a juego, atento y cercano. De la cocina llama la atención lo inmaculado de la indumentaria que contrasta con la más castigada de la sala.
El primer día que estuvimos Angel nos transmitia su inquietud por recuperar especies de pescado no muy comerciales pero que en la cocina pueden dar un juego sorprendente.
No me cabe duda ya de la calidad y frescura de los pescados que aqui se sirven, y por supuesto que volveremos.
Estuvimos cenando ese día 9 personas, nos decantamos por un menú mixto, una primera parte de menú degustación y un segundo plato formado por una excelente e inmensa corvina salvaje pescada por Ángel León.
El menú al parecer de la mayoría fue algo corto, pues contábamos con algún plato más según nos estuvieron explicando (el menú no lo recuerdo, aunque prometieron enviarlo, supongo que por el trajín que tienen no han podido), los platos perfectos en ejecución y alguno muy arriesgado que dejo discrepancia entre los comensales, la corvina con un rebozado exterior y frita entera, una autentica delicia, aunque el manjar mayor fue sacar toda su carne del final del cogote y su cabeza.
Los vinos que tomamos aparte de las entradas, fueron Viña Mein 2007; Quinta Apolonia y Samarauco 2006.
Perfectamente atendidos por Juanma como Jefe de Sala y una grata sorpresa con Juan como sumiller, aportando ideas y aconsejando vinos que maridaron a la perfección.
Terminamos con unos Gin en la barra de fuera ya que en la sala interior no se puede fumar.
En general muy bien, aunque en la actualidad y viendo la contención de precios, lo encontramos algo alto en este apartado.
Esa noche salimos del restaurante plenos de satisfacción en todos los sentidos: Trato recibido, comida y aunque la factura al final resultó un tanto elevada la damos por bien empleada.
Local más bien pequeño (unas 10 mesas?) muy próximo a la Ribera del Marisco. Mesas un pelín juntas pero al no estar lleno el local esa noche resultó acogedor. Servicio atento y simpático, especialmente del somelier. De agradecer todas sus atenciones.
Muy atento Angel Leon en la sala.
Carta moderna no muy amplia pero super atractiva basada en materia prima de la zona.
Cena para 3 pax:
Entrantes:
Sobre una fina torta de pan magrebí, lomito ibérico curado y perfume de ajos (magnífica)
Pulpo asado y braseado con caldo amontillado y especiado, y yema de gallina (hubiera sido de 10 si no fuera porque estaba un pelín salado; en cualquier caso para repetir)
Gazpacho de tomates verdes con guarniciones barbateñas (muy refrescante)
1 sardina levemente pasada por ascuas de carbón de hueso de aceituna y piriñaca refrescante (sublime el punto de la sardina; magníficas manos para hacer algo tan delicado)
Segundos:
Esa noche tenían como pescado fresco del día corvina que preparaban fritos. Pero ojo con la fritura. Magnífica, ligera, sin grasa, manteniendo el jugo del pescado al máximo. Nos comentó Angel León que la harina es una mezcla de harinas de almendra, almorta y garbanzos.
Pues así nos prepararon una enorme cola de corvina de la que resultaron dos raciones super abundantes para dos personas. No podíamos dar crédito de lo que sirvieron.
Para mi un rodaballo salvaje de 1kg aproximadamente. !Quien me iba a decir que algún día iba a comer un rodaballo de ese peso y frito! (me acordaré toda la vida)
Postres:
1 cremoso de chocolate y vodka con helado de piel de naranja
Sorbete de manzana verde, sopa de vainilla y flor durmiente
Ambos postres ligeros y refrescantes. Lo más flojito de la noche. Por ello no les puntúo con el 10.
Servicio del vino: Carta no muy amplia pero muy actualizada y más que suficiente (me hubiera gustado más opciones en blancos fermentados en barrica). Fuera de la carta tienen bastantes más, por lo que es mejor hablar con él. Precios x1.5. Pedimos Gaba do Xil 2008 (14.50€ + IVA) servido en principio alto de temperatura pero que se corrigió en la cubitera en apenas 10 minutos. Atentos a rellenar en copas Schott.
En la sobremesa nos invitaron a un par de PX bestiales y unos sorbetes de mandarina.
Precio total: 216€ (inc. IVA, 3x2.20 de servicio y pan, y 2 copas de fino Pavón).
Estuvimos en abril, habíamos leido sobre el fitoplacton y queríamos probarlo. El local esta un poco escondido pero junto a la Rivera del marisco en El Puerto de Santa María, recomiendo, si se va desde Cádiz, coger "el vaporcito" un barquito de madera que te lleva de Cádiz al El Puerto y atraca muy cerca del Aponiente.Pedimos el menú degustación al que nos hicieron un sobervio maridaje por plato. La atención fue extraordinaria, realmente nos hicieron sentir muy cómodos. El sumilier excelente ya no solo a la hora de recomendar el vino sino también en la forma de explicar las características de cada uno y resolver cuantas dudas le planteamos. La carta de vinos es correcta con una gran variedad de vinos de la tierra. Aunque el fitoplacton no estaba en el menú nos inclulleron unas almejas al vapor regadas con el famoso fitoplacton, riquísimas, este nuevo ingrediente que nos regala Angel León es...la esencia del mar. Nos explicó que lo obtenian filtrando agua de mar a 300 mts de profundidad. De los platos que componian el menú no puedo decir más que alavanzas, amén del precio del menú 50 euritos de nada, maridaje aparte.Creo que es un local imprescindible, al que hay que volver y debemos recomendar.
Almorzamos hoy domingo en este restaurante del Puerto de Santamaria, pequeño pero bien acondicionado solo se echa en falta mas espacio entre mesas, la carta muy gaditana nosotros nos decantamos por el menu degustacion que consistio en un riquisimo gazpacho de tomates verdes, unas sardinas asadas en brasas de huesos de aceituna, tajaditas de pez limon, guiso de piel de atun, gazpachuelo iberico, pezcadilla con marcristal marilum y terminamos con un tartar de ternera brava pasamos a los dulces con una masa de mollete rellena de vainilla y granizado de caramelo, despues te moruno y azahar, y terminamos con un cremoso de chocolota pancracio.
El menu en general fabuloso, especialmente el guiso de piel de atun, sorprendente.
El servicio muy atento y agradable, punto y aparte la carta de vinos muy mejorada desde mi anterior visista el año pasado, decidimos que nos recomendaran algo interesante y tomamos un cava que no conociamos pero formidable, Parisad 99, despues de una explicacion sobre el cava, varietales, elaboracion, etc etc pudimos disfrutarlo y fue todo un acierto.
Angel Leon salio varias veces a la sala para ver como iba todo y siempre atento para ver si el menu era de nuestro agrado.el precio increiblemente barato para lo que comimos y el cava vista su calidad y servicio, pensamos que tambien.Cava 32€ menu 50€!
Repetiremos seguro.
Gacias a todo el equipo de Aponiente por hacernos disfrutar de este maravilloso almuerzo.
Tras la fama atesorada por Angel León, nos liamos la manta a la cabeza y fuimos en estos tiempos de crisis que corren, la verdad que nos decepciono un poco.
Buena carta de vino, pero desconocimiento del personal de la misma, pedimos un Basa 08, muy bueno por cierto, pero nos aseguraró el personal que era Verdejo 100%, siendo un Rueda bueno pero Rueda, no Verdejo.
Despues tomamos un lenguado vendido como pescado de la zona, lo cual dudo mucho, aunque estaba bien elaborado, en conclusión, que como no me inviten creo que no vuelvo.
Esa es la conclusión final, ya sabemos que no hay nada perfecto, pero aquí se disfruta en la mesa y sedescubren cosas nuevas, que más se puede pedir.
Yo me decanté por el menú degustación. Quería probar cuanto más mejor.
Empezó con una gazpacho de tomates verdes con pez cuero, después boquerón asado con huesos de aceitunas con tomate maridado, le siguieron las "tajadicas" de pez limón con ajos negros, a continuación gazpachuelo de ibérico con huevo "enconado", más tarde caballa asada también con huesos de aceituna y tomate con sésamo de wasabi. El plato fuerte fue un choco (sepia) frita con tres harinas, con sus entrañas íntegras, con all i oli y huevo relleno de plancton.
Después tres postres, a cual mejor.
Todo ello maridado por copas,empezando con manzanilla, fino y oloroso, para pasar después a un albariño elaborado en Portugal, un tinto DO Toro, Dehesa Gago 2008 y otro tinto de la zona a base de tintilla de Rota.
Un festival para los sentidos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.