INTRODUCCIÓN: Vamos con esta joyita riojana. Le teníamos ganas aunque el color asusta un poco y el nivel de líquido está bastante bajo... pero bueno "Alea jacta est". Abrimos la botella con el Durand y esperamos 1 hr y 30 min antes de proceder con su valoración a 13°C (pensé que con algo más de temperatura descubriría más matices sobre todo en nariz). Corcho bastante humedecido en toda su longitud, muy compacto.
VIDEOCATA: https://youtu.be/IoAfOgbjr38 (V:97 - O:96- G:96)
La RCP fue excelente. Lo compramos en 2017 por 26 euros.
MARIDAJE: Nos lo tomamos con una arrocito de langostinos y chipirones, y aún tuvimos tiempo de degustarlo en el postre con un chocolate negro con almendras. Exquisito en ambos maridaje, es un vino con tanta personalidad que está por encima de cualquier vianda. No obstante, con los sabores salinos y especiados del arroz fue un auténtico escándalo pues las notas dulzonas armonizaron a las mil maravillas.
Salud-os!!
Sí, es un privilegio poder acceder a un vino así. Por su edad, sobre todo, me impresiona su edad, lo mitifica. Nariz compleja , curiosa, potente y repleta de registros. en boca esta botella no acompaña, corto, se difumina, sin recorrido y sin apenas carga frutal,. Pero...su nariz y su edad merecen la pena
Creo que catar estos vinos es en si una experiencia que aunque no aporte la carga y la complejidad de un vino vigoroso, vivo en juventud, aporta un patrón del que debemos tener un registro. Un vino blanco, semidulce, de 44 años de evolución y que se muestra, precioso en aspecto, interesante en nariz, con registros en boca, si bien es lo que es y no le vamos a pedir más allá y eso, que estos vinos crecen respecto a su nivel basal. Abierto mucho tiempo antes, quizás demasiado, matices florales, anisados, melosos, bastante barniz, toques ajerezados. Limpio, trasparente, sin residuos ni posos. Experiencias
El Golden Jubilée se lo adjudicamos a ese 1920 de Limonero, el Red Cross sería el 1955 probado unas cuantas veces por nosotros y desconozco el puesto de este 1970, pero sin duda encabezaría el top 5.
Precioso color ámbar. Ni un poso.
La nariz nos parece increíble, después de tres días abierto el vino continúa creciendo. Flores marchitas, fruta de hueso, anises, menta, canela, almendras, caramelo, miel, un matiz tostado, agua de azahar, lácteos, vainilla, humo de Habano, barniz, desván y yodo.
Boca refinada, diluida y armoniosa. Intuimos que nos encontramos frente a un blanco adulto únicamente por la complejidad, ya que el conjunto no muestra síntomas de cansancio y posee una acidez envidiable. El trago comienza con sensaciones abocadas, sin embargo después percibimos lozanía por todas partes. Las notas mentoladas de la fase anterior se han transformado en Licor del Polo, lo demás sigue igual.
Final de muy largo recorrido.
Un Diamante terso, intrincado y joven. Otra maravilla riojana que nos llevará al cielo si le damos aire y tiempo. Gracias Indiana, ya no por regalármelo, sino por habernos descubierto estas joyas.
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