Albariño que engaña. Ya en nariz da manzana asada, fruta blanca, minerales y bollería. A ciegas no me hubiese ido a Rías Baixas. Elegante, complejo y con buena intensidad.
En boca es untuoso y con acidez chispeante. Con persistencia larga y posgusto muy frutal y mineral.
Debo especificar que hago esta nota en la segunda cata que hice casi 72 horas después de la primera. Con tres días en la nevera ha ganado mucho en intensidad y complejidad así que pienso que o bien hay que darle mucho aire o quizá esperar unos cuantos más para abrirlo.
Coincido con el comentario anterior en cuanto el carácter afrancesado. No tengo mucha experiencia con la Sauvignon Blanc así que a ciegas quizá me hubiese ido a Chardonnay. En cualquier caso, muy elegante...con tiempo en copa...y en nevera!
Amarillo pajizo con reflejos dorados. En nariz muestra una gran complejidad, con aromas de frutas blancas (manzana, pera, melón) y algún punto cítrico (lima), flores blancas, balsámico, especias dulces, ligeros toques de vainilla. En boca se muestra con buena estructura, graso y carnoso, con notable sensación de salinidad. Potgusto largo con notables recuerdos frutales y especiados. Gran potencial de guarda. En cata a ciegas seguramente lo hubiera ubicado en AOC Sancerre porque me recordaba mucho al perfil de vinos de esa zona de Francia.
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