Color picota granatoso. Tiene una nariz intensa con aromas de fruta negra, notas especiadas y un punto tostado. En boca destaca su buena acidez, un tanino vivo con un punto fresco y especiado.
Picota violáceo cubierto con ribete granate. Nariz de media intensidad sin mucho volumen pero con buena definición, hay recuerdos a flor morada, toques de fruta roja ligera, matices especiados y bastante tostados. En boca ataca intenso, con cuerpo medio, tanino vivo, notable estructura, largo y con carácter. Para su disfrute conviene controlar la temperatura de servicio (sobre los 16º) y una abundante aireación.... Un vino complejo que debería de crecer en la botella...
Color rojo granate de ribete naranja, capa alta.
Intensidad media alta, fruta negra madura con toques de jaras, tomillo, cantueso, parecido al 05 y 06, juanola, regaliz negro, flor modada, leve café y torrefacto
Boca con mucha madera y tanino muy presente, acidez media, textura arenosa marcada en la entrada al igual que sus dos hermanos anteriores, al igual que sus hermanos es un vino de inicio de boca y no de final.
Visual: De color rojo picota, capa media - alta, borde cardenalicio.
Olfativa: Buena intensidad, primera impresión con ahumados, notas terrosas, buena carga de fruta negra, caramelos, calidez, turba, tierra húmeda, potente, especias dulces, olor a tierra fértil.
Gustativa: Potente en entrada, goloso, cierto peso en su paso, fruta negra, regaliz, buen equilibrio, justa acidez, maduro, desprende calidez, cacao puro, bastante denso y con cierto músculo, de media longitud, final complicado, chocolate negro.
Color cereza oscuro, menisco granate, capa media, limpio, poco brillante, buena lágrima.
En nariz hay aromas de mediana intensidad con frutos negros muy maduros, licorosos, especias, flores, tostados, café, balsámicos; interesante.
En boca tiene cuerpo, es frutal, especiado, con buena acidez, algo tánico, frutos secos, final amargo. Buena persistencia.
Buen vino con una etiqueta que lleva un pequeño relato.
Abro esta botella din grandes esperanzas según los comentarios, y quizás por ello me llevo una grata sorpresa. Creo que sin ser nada del otro mundo, no tiene grandes fallos y el resultado es bastante agradable.
Color rojo picota capa media alta. Ribete cereza también.
Intensidad media en olfato, fruta negra, cacaos, balsámicos.
Agradable en boca, redondo. Postgusto medio-corto.
No me ha decepcionado mucho, volvería a tomarlo.
Fuerte. Áspero, oscuro, con muy buena acidez y persistencia y, a pesar de todo , elegante. Pienso que es una bomba de fruta fresca y no del todo madura que en boca se apacigua tras un paso enérgico, tánico, ácido y amargo, para al final déjate ganas de beber otra vez.
Color rojo cereza de capa media y ribete granate.
Nariz de intensidad media con fruta roja madura, tostados y especias dulces, también presenta cierta mineralidad con recuerdos de sotobosque. Los balsámicos están muy presentes.
En boca es fresco, fruta roja sabrosa, con cierto volumen pero que diluye enseguida, taninos algo verdes con un punto seco marcado. Final de media persistencia de notas tostadas y minerales. Creo que aquí es donde le falta algo de equilibrio y su potencia inicial se viene abajo enseguida.
Hace unos días, la conversación versó a: ¿tomamos un buen vino?. De acuerdo busca algo en la cava.
Una garnacha del año 1007: “fenomenal”. Ninguno de los dos miramos la etiqueta de forma detenida.
Vino en la copa: capa alta con buena intensidad, la mente en otras cosas.
Fase de la boca: c. ñ. o, “duro de entrada”….
Un cuarto de hora más tarde: “es un buen vino”, “ya, si, pero”……………….
Tal como ocurrió, os lo he contado.
Ya sabéis que el torero dijo ante Ortega “hay gente paa too” y yo me atrevo, a escribir: hay vinos para todos.
Lo tomé hace ya casi dos años veo y acababa diciendo: "está macanudo pero aún estará mejor"
Pues no sé qué decirte... Está más asentado, más redondeado, algo apaciguado... lo que evidentemente le ha hecho perder algo de bravura.
Objetivamente es más vino ahora, pero a este maño le gusta más esta garnacha madrileña cuando está musculando.
Oye, pues estos de Gredos no hacen malas garnachas... (claro, que tienen por ahí un fato que les debe chivar cosicas...)
En todo caso, un gran vino, tomado cinco años después o siete. Un gran vino, muy actual su perfil además, con ese notable volumen pero peso medio y expansividad que complace pero no ofende.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.