Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanEstupenda aportación Jesús. Allá van el abrazo y el brindis.
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de Nacho_G.F.Gracias paisano
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanun abrazo Jesús,
Samuel
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanHay que ver, eres..... blanco y en botella, o en su defecto "cuajadito" y "curadito" en bodega, como un buen "D.O. zamorano". Me gusta leerte, nos gusta leerte, y siento que no te prodigues más...
Ya sabes. Como la letra de aquella sevillana..."En el mismo sitio, a la misma hora"... (léase en Ribera y con alguna sorpresita de Arribes quizás?)
Enhorabuena por tu desafío, aunque me temo que tenga que enviar alguna botellita de Toro más a esa "Terrassa del ví" para que lo entreneis a ciegas.
Besos y arrumacos enópatas a tope (para tí y para Marga la Di-Vines)
Gracias Jesús
Ver mensaje de catachanPor las dos partes por las que me toca, por la de Veremero y por como parte del equipo de Verema.
Un abrazo y ya sabes que dónde estamos para lo que quieras.
Dani
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanJesús, el cariño y admiración es mútuo. Un beso para tu mujer también!
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanEstupenda y adecuada aportación. Creo que con paciencia y respeto avanzaremos en esta afición y en todas las que puedan estar presentes. No solo centrarnos en nuestros asuntos, vinos, gastronomía y demás, (que no es una burbuja aislada del resto de temas), sino tener más respeto por posiciones diversas. Eso dicen que es la convivencia incluso para hablar de vinos...
Re: Participar en Verema.com y el fin de los conflictos
Ver mensaje de catachanJesús, es difícil expresar tanto en tan poco espacio. Ojalá todos fueramos igual de reflexivos. Y he dicho todos.
La convivencia es muy difícil. Si ya lo es en la vida en pareja, imagínate extrapolándolo a miles de personas que compartimos este pequeño espacio web en diferentes momentos de nuestro timpo. En ocasiones, me ilusiona entrar por las mañanas y ver los comentarios. Me enorgullece haber participado en el origen de este proyecto. Otros días, preferiría no leerlos y pienso en qué estamos haciendo mal para que la gente no pueda disfrutar de algo tan bonito, tan hedonista, como compartir la pasión por el mundo del vino y la gastronomía y, por contra, todo derive en enfrentamientos y desánimo. Pero, al final, reflexionas y te das cuenta que la vida es así, con altibajos permanentes, con gente queridísima que se nos va y otros que vienen.
Es imposible gustar a todos y esperar que todos nos gusten. Igual que es imposible esperar que tus comentarios tengan que sentar cátedra, por mucho tiempo, muchos conocimientos y mucha pasión que le pongas. O, al contrario, tampoco deberías esperar un trato indiferente pero tampoco de favor por el hecho de estar recién llegado. Hay que darle tiempo al tiempo. ¿Por qué cuesta tanto darnos cuenta que no somos iguales, que no podemos imponer nuestros criterios y que a lo máximo que podemos y debemos aspirar es a dialogar, a comentar y a proponer a la espera de que los demás puedan o no estar de acuerdo con nosotros?.
Leo muchos comentarios ¡críticos! de vinos y de restaurantes y pienso: ¡ostras, que forma de intentar complacer a un amigo o a su propio negocio! o, en otros casos, también pienso: ¡ostras, esta persona no debería haber salido de casa ese día a comer fuera o no debería haber tomado vino en la comida porque seguro que el día en cuestión o bien tenía problemas de ardor o padecía un ataque de "crítico autodidacta", que no sé que es peor!. Y, al final, me da algo de pena porque en uno y otro caso estoy bastante seguro que se olvidó de lo más importante por lo cual tomó notas: intentar disfrutar al máximo de ese vino o de esa comida, más que de intentar rellenar los cuestionarios de las principales virtudes y defectos de ese producto o servicio.
La verdad es que estoy hablando en voz alta sin saber tampoco de forma clara hacia donde quiero ir ni donde voy a llegar. Pienso que, al menos en mi caso (y creo honestamente que también muchos deberían aplicarse este consejo), toca tener paciencia y reflexionar sobre cómo hacemos las cosas. Porque el objetivo del porqué las hacemos creo que sí podría ser compartido por todos: intentar ser algo más felices. Aunque a veces cuesta pensar que eso sea lo que realmente buscamos.
Recojo tu brindis por todos los motivos que has citado. Por todos los conocidos, compañeros y amigos que hemos tenido oportunidad de conocer y conseguir a través de esta web, sigan o no participando de forma activa. Va por todos ellos.