Este histórico hotel ocupa dos bellos edificios del siglo XIX en la arteria principal de San Petersburgo: Avenida Nevsky. Céntrica ubicación del hotel que ofrece acceso directo a las principales referencias culturales, artísticas y económicas. Después de una profunda renovación, parece recobrar ciertos aires de elegancia y distinción, sin llegar al lujo de otros hoteles de la ciudad.
Servicio numeroso y joven con ganas de hacerlo bien. Resultan simpáticos y hospitalarios. Todos hablan perfecto inglés.
Zonas comunes muy amplias. Dispone de sauna, gimnasio, solarium y tres restaurantes.
Habitaciones de hasta ocho diferentes categorías. La mía doble-standard, decoración moderna y suelo de moqueta, bastante amplia (27m2), tranquila y confortable, situada con vistas a un luminoso patio en cuyo centro se encuentra la cúpula de cristal que cubre la recepción. El cuarto de baño bastante espartano, con los clásicos detalles de aseo, incluidas zapatillas y albornoz.
El desayuno tipo buffet muy variado (prácticamente había de todo) pero de escasa calidad.
El restaurante Imperial (tengo ficha en la sección de resturantes), con tan buenas referencias en diversas publicaciones que cayeron en mis manos, resulta lamentable, por su mediocre cocina y por sus precios. Nada recomendable.
El precio que indico es el acordado con mi empresa por lo que no creo que valga de referencia. Incluye desayuno.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.