Para empezar la decoración y disposición del local está cuidada hasta el último detalle. Ese par de sillones Barcelona a la entrada ya te reciben advirtiendo de que la imagen se cuida y hay un mimo en cada parte de la sala. Acertada la combinación de colores, de ambientes y materiales utilizados. Me pasé un buen rato mirando la sala antes de abrir la carta, así que en este apartado un 10. Además las sillas son espaciosas y cómodas, junto con unas amplias mesas que permiten comer con gran comodidad y disfrutar así de tu espacio.
Optamos por el menú Rias Gallegas de 32€, un precio irrisorio para el nivel de platos que desfilaron ante nosotros.
Abrió boca una empanada gallega bastante buena aunque con poco relleno para mi gusto. Es el detalle de la casa y poca importancia le veo cuando además es cuestión de gustos. Pero lo que no puede ser más objetivo es que el pulpo a la gallega es, sin lugar a dudas, el mejor pulpo que he comido nunca, sencillamente perfecto en cuanto cocción y sabor. Continuamos con un crujiente de vieiras y cocochas que subrayó la calidad del producto y la mínima intervención sobre éste, plato muy bueno de gran sabor y buena combinación. De plato de cuchara escogimos la crema de boletus que fue el plato más flojo de la noche pero que no está nada mal, simplemente, falta algo de chispa en boca, aunque ahora me veo obligado a hacer otra visita para escoger otro plato de cuchara :-)
De plato principal tomé el rodaballo... aun salibo cuando pienso en él. Exquisito, perfectamente cocinado a la plancha con un salteado de verduras. De nuevo el máximo respeto por el producto. De postre nos decantamos por una tarta de Santiago con helado de queimada, tarta que nunca me ha hecho demasiado gracia pero que, en un lugar así, me vi obligado a pedir. Sabia elección sin lugar a dudas, un postre digno para terminar este gran menú.
Servicio del vino atento, esmerado, sirviendo cada copa a buen tempo y con minuciosidad. Carta de vinos completísima en la que los espumosos y los blancas, vinos que casan mucho mejor con esta cocina, están bien representados. Tomamos un Jean Milan Brut Spécial que, por el precio que queda tras el descuento de 6€, por identificarse como usuario de Verema, me parece una elección perfecta que acompañó de principio a fin toda la velada.
Sin lugar a dudas, volveremos.
Nueva visita a este restaurante de referencia en Valencia. Esta vez por una celebración muy especial, no queremos fallar y desde luego acertamos como siempre que elegimos esta casa.
Pedimos el menú Rías Gallegas, probamos cada uno un plato de cuchara; a mi entender las manitas con garbanzos el mejor plato de cuchara, estupendo el pulpo y buenísimas unas croquetas de marisco que sacaron pues había alguien que no quería vieiras.
Fuera del menú pedimos una centolla preparada que estaba deliciosa, muy buena presentación y producto fuera de serie. De los segundos si bien todos estaban buenos destacaría el rodaballo y el lomo alto de buey como los mejores de los que elegimos.
Para beber Pazo Señorans selección de añada, vino que ya conocíamos y que no decepcionó en absoluto. Alejandro atento y cercano (gracias) como siempre y el servicio perfecto. En cuanto al tratamiento del vino impecable el coperío, la carta y el servicio.
Terminamos con postres, pacharanes varios y petit fours. Muy bueno.
Ya tocaba volver, estuve la vez anterior el 28 de abril, ¡como pasa el tiempo!
Tal como se puede leer en los comentarios de aquella entrada (https://www.verema.com/restaurantes/109-rias-gallegas-valencia/valoraciones/601086), en el menú cambió la empanada por una cecina exquisita, nada de pergamino como en otros sitios. Después vino el pulpo y luego el crujuente de vieira.
De plato de cuchara unas pochas con anguila, muy buenas y después uno tomó bacalao fresco al pil pil y el otro lomo de atún con miel, mostaza y vinagreta de futos secos.
De postres tarta de café con helado de vainillla y cañas rellenas de crema con flan de castaña y helado de leche merengada.
Para beber Capellanía 2004, excelente armonía con los platos elegidos y para los postres un semillón blanc de Finca la Anita, de Mendoza (Argentina) y La Bota PX de Montilla del Equipo Navazos. Cafés.
Excelente fórmula, a la que añadido el regalo en el precio de los vinos, vuelven muy interesante y apetecible volver otra vez.
http://www.ojoalplato.com/archives/1392/comment-page-1#comment-4240
Fuimos sabado noche, con reserva, para tomar el menu de marisco. El resultado fue excepcional: primero nos pusieron media docena (eramos dos personas)de almejas enormes, fresquísimas y buenísimas; luego ensalada de bovagante, muy buena también; después percebes, magnificos de sabor y tamaño; luego navajas y zamburiñas, estupendas; una cigala por cabeza, tambien muy buena, aunque era escasa de tamaño; y para finalizar el marisco dos gambas rojas por persona, impresionantes. La parte del marisco, excepcional. Cambiaban de cubierto y plato en cada servicio, que fueron seis por lo menos. Luego de pescado un rape con foie, muy bueno, y atun a la mostaza, para mi gusto, demasiado hecho, lo probé en una visita anterior y me gustó más porque estaba más "crudo".
De postre tarta de café, normalita, y unos trozos de melocotones caramelizados con yogourt griego, muy bueno.
Carajillos, petit fours, y la bota de pedro ximenez.
Para beber, por recomendación del camarero, tomamos un albariño "sin palabras", muy bueno, que con el descuento veremero costaba 18 euros.
El servicio magnífico, y la fiesta nos salió, con agua y un martini, por 186 euros. Precio inmejorable. Cuando podamos volveremos a darnos semejante festín. Dudabamos para tomar marisco entre el Santa Cruz (Calle Cuenca) y el Rias Gallegas, y creo que acertamos.
Hoy por hoy, para mí, es la mejor relación calidad precio de Valencia.
Volvimos al Rías Gallegas y valió la pena, una vez mas.
Escogimos el menú "de siempre", o sea, el de 30 €. Entrantes clásicos, como el pulpo y el crujiente de vieiras, muy buenos ambos. De plato de cuchara, un caldo gallego y una crema de boletus, muy suave el primero y con gran sabor el segundo.
De pescado, mero, y de carne, cochinillo. En su punto ambos.
Y de postre, sopa de coco con helado de maracuyá, muy refrescante.
Para terminar, té blanco, café y "petit fours".
Y de regalo, un licor casero (fuerte) de finas hierbas.
Como siempre digo, volveremos...
Ya se ha repetido muchísimo aquí pero es que Alejandro y su equipo no dejan de sorprenderme. El festival que nos montaron para la cata de la peña La verema fue de antología. Las ganas que ponen por agradar y por dar un servicio profesional sólo les pueden llevar al éxito que están teniendo. Del festival de vinos destacaría especialmente el albariño Zarate El Palomar, con una gran personalidad, serio y mucho por decir aún (servido en formato mágnum) y el Albariño Sin Palabras, auténtico y muy honesto, un descubrimiento. De la cena, el pulpo a la gallega estaba esa noche sublime, creo que el mejor que he probado hasta ahora. Excelentes también las manitas estofadas con garbanzos, el rodaballo plancha y el lomo de atún marinado en mostaza que pude probar un poco. La sala del reservado donde hicimos la cata es un poco fría. En definitiva, una velada para recordar, con un despliegue de vinos y un menú con una relación calidad-precio muy dificil de encontrar en Valencia. Precio sin vinos. Ya tengo ganas de volver para probar más cosas de marisco.
Aunque ya he introducido comentarios el el Foro General, junto a Javier de Castro y Paco Higón, me permito añadir otro aquí (ya que normalmente es aqui donde la gente lee comentarios de los restaurantes), el menú de la cena tras la cata ya se ha especificado en el comentario anterior, decir que yo tome rodaballo (de una pieza de 9 kilos, según Alejandro llegada desde Galicia ese mismo día), y estaba espectacular en sabor y textura. Del resto, lo dicho, todo sensacional, los vinos son de mención aparte, Alejandro nos propuso un maridaje fuera de lo común. A mi no me queda más que decir que volveré en cuanto pueda, y dar las GRACIAS (con mayúscila y sin que suene a grito sino a emoción) a Alejandro y a todo el equipo de Rías Gallegas por esta velada extraordinaria que tardaré mucho en olvidar.
P.D. El precio es sin vinos .
Esta vez los de la Peña la Verema fuimos a Rias Gallegas para celebrar nuestra cata mensual (para la crónica, fueron 4 vinos del Bierzo) en el reservado justo al lado de la cocina. Después de la cata a ciegas, tomamos el menú degustación Rias Gallegas ligeramente modificado: Empanada de bonito (muy buena)- Croquetas de marisco (sabrosísimas)- zamburiñas al horno (excelentes)- pulpo a la gallega (textura perfecta, quizás sobraba una pizca de sal)- crujiente de vieiras y cocochas al pil pil (plato muy bien presentado y muy sabroso)- crema de boletus (eso es el plato que yo elegí, los demás en su mayoría tomaron manitas estofadas con garbanzos)muy muy buena - lomo de atún marinado en mostaza con verduritas (para mi, el plato estrella de la noche, el lomo se derretiba en la boca. Otros se decantaron por el rodaballo a la plancha con verduras y algas o por rape a la plancha con foie y pure de patatas al pimentón o por el cochinillo a baja temperatura con pure de castañas). Acabamos con postres (yo tarta de café) e cafés/tes/infusiones. La lista de vinos que tomamos a lo largo de la cena fue de los más interesantes (sigo el orden de descorche): Vin jaune 2000 AOC Arbois - Albariño Zarate el palomar 2007 magnum - Rioja Que Bonito Cacareaba 2008 (Viura Malvasía)- Rioja Cirsión 2005 magnum - Albariño Sin Palabras 2008 - Eiswein Riesling Bürklin Wolf 1990. De los vinos, me encantaron El Palomar y Cirsión. Desde aqui quiero agradecer a Alejandro de Rias Gallegas por todos los detalles que tuvieron él y su equipo a lo largo de la velada, para que nos sintieramos a gusto. PD: el precio no incluye los vinos ...
Segunda visita a rias gallegas,la anterior fué hace bastantes años antes de la reforma, pero al ver tantos y tan buenos comentarios en este portal me decidí a volver a visitarlo. Muy buena puesta en escena, local entre tradicional i moderno, como su cocina, mateleria de hilo, coperío schott...IMPRESIONANTE carta de vinos, con precios bastante moderados teniendo en cuenta el servico prestado. Pedimos menú rias gallegas, ya comentado en anteriores valoraciones, todo muy bueno, pero coincido en un comentario anterior con respecto a la tarta de santiago, me esperaba algo mas compacto y húmedo, no me entusiasmó. Muy buena relación calidad precio, volveré seguro, quiero probar más cosas...
Vuelta a este restaurante por motivos de trabajo.Nos han dado uno de los reservados para 7 personas. Local totalmente lleno, servicio muy atento y profesional.
actualización de la carta de vinos con buenísimas referencias y cambio en los platos de la carta.
Nos decantamos por el menú de 30 euros, magnífico.
Las entradas no han cambiado pero da gusto repetir, tanto la empanada como el pulpo, el Culmen el Crujiente de vieiras y cocochas al pil-pil.
La crema de boletus impresionante y han variado platos de la carta de carnes y pescado. Yo he tomado rape con foie, espectacular.
Luego postre y café.
Felicitar por la apuesta que están haciendo con excelentes resultados (local lleno) y con una de las mejores rcp de la ciudad
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.