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Viña Tondonia Reserva 2004
Viña Tondonia Reserva 2004
FICHA TÉCNICA
D.O./Zona
Pais:
España
Tipo de Vino:
Tinto
Crianza:
Con crianza
Graduación (vol):
13,00%
Varietales:
Tempranillo
Precio aproximado
Precio Aprox:
De 20 a 29,9 €
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
9.25
/
96
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
8,6
ELABORACIÓN
Reserva de Tondonia
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Opiniones de Viña Tondonia Reserva
OPINIONES
14

Vista: Entre cobrizo y caoba, de capa baja y con el ribete ancho degradado en un tono que tira a ambarino. Limpio pero ya sin brillo. Lagrima abundante, densa, gruesa y de caída lenta y transparente.

Nariz: El primer ataque genera incertidumbre. El corcho roto al abrir la botella, la visual descrita...Conserva cierta intensidad, pero le falta definición. Se percibe complejidad pero me cuesta concretar. No es la primera botella que sale perezosa, así que hago alarde de paciencia, y un buen rato después comienzo a percibir los esperados aromas terciarios, suaves y delicados, de tabaco, nuez moscada, cuero, hongos, tierra húmeda, etc. Tras ellos hay dulcedumbre y un nítido rastro de la fruta reducida que en otras botellas no he percibido. Esta tiene membrillo, orejones, cascarillas de naranja en licor y frutas escarchadas. La persistencia también es mayor que en anteriores ocasiones. Vaciada la copa sus aromas aún perduran en el fondo.

Boca: Aquí, una vez más, va directo, no juega al despiste, es un Tondonia de pura raza. Hace gala de una acidez arrolladora, que le otorga amplitud y volumen extraordinarios, colmando la boca de forma súbita, con nervio y frescura. Conserva unos taninos de lujo, aún tersos, que le confieren más carácter si cabe. El tacto es ligeramente seco. Esta para disfrutarlo a pequeños sorbos y dejarse llevar de su sabia mano. Van surgiendo sabores y aromas percibidos en nariz, y otros que seguramente están, pero me pasaron desapercibidos, como la carne cruda. La dulcedumbre lo envuelve todo, y la fruta reducida tiene más protagonismo, dejando las especias y el tabaco para un postgusto eterno, delicado y delicioso.

Eterno en el Barrio de la Estación de Haro, eterno en el mercado, eterna cada cosecha y para siempre en mi memoria.

(La valoración tiene algunas décimas de nostalgia. No sabría decir cuántas)

Vista: Rojo cobrizo tirando a tonos caoba, de capa baja y ribete ancho diferenciado en tonos teja. Bastante limpio y conservando cierto brillo. Lagrima abundante, gruesa, densa y de caída lenta prácticamente transparente. 

Nariz: Inicialmente cerrada, con aromas oxidativos y de reducción que actúan cual espesa niebla que no le permite expresarse como se espera. Poco a poco va disipándose y comienza a mostrar sus encantadores terciarios de bosque umbrío, hojarasca, hongos y tierra húmeda, evolucionando después hacia aromas más cálidos vinculados a especias, tabaco y cuero. Fina, sutil y delicada.

Boca: Entra con una frescura arrolladora, con mucha tensión y nervio, desarrollándose con intensidad y volumen, de la mano de una acidez penetrante que vertebra un recorrido largo y persistente, colmando la boca con finura y elegancia. Taninos afilados que aún dejan su impronta en las encías dotándolo de profundidad y buena estructura. Paso de boca amable, redondo y equilibrado, de tacto aterciopelado, en el que nos seduce con su carácter fino y delicado, derrochando complejidad, elegancia y armonía. Aquí queda un maravilloso rastro de fruta reducida que evoca ciruelas pasas, dulce de membrillo y compota, acompañándose de una dulcedumbre oxidativa que nos habla de madurez y serenidad. El ímpetu inicial va quedando apaciguado cuando llega el turno de las especias, el tabaco y los cueros, desembocando en un postgusto intenso y persistente, que nos deja un rastro ligero de carne cruda y sangre, y sensación plena y agradable.

Fantástica botella de Tondonia Reserva en la que tiempo parece haberse detenido, transportándonos al siglo pasado. Apurando la última copa me he sorprendido absorto en mis pensamientos y con las constantes vitales a muy bajas revoluciones.

Después de cinco años me vuelvo a encontrar con este Tondonia 2004. Si en aquel entonces mi apuesta iba por catalogarlo entre los más grandes, ahora no lo tengo tan claro. Tampoco creo que sea culpa de la botella: estaba perfectamente conservada, en un lugar fresco y oscuro y el nivel de líquido que presentaba era el correcto. Además, el perfil era perfectamente identificable, un Tondonia viejo. El problema es que a ciegas habríamos pensado que se hubiera tratado de un tinto con, al menos, una década o una década y media más. No quiero decir con esto que le encontrásemos defectos, pero tampoco creo que vaya a crecer durante mucho más tiempo. Ojalá me equivoque, porque me quedan botellas.

Pues eso, que no recordaba cuándo había catado este vino y descorché otra botella y sigue joven a rabiar.

La nariz sigue con esa fruta con muchas notas de crianza y champiñones, con la fruta madura, compotada, con notas blasámicas, de tinta china y mina de lápiz, tabaco.... totalmente idéntica a la nota de cata anterior. Quizá la mineralidad se encuentra más marcada, con los cueros presentes y esa buena carga especiada que se muestra más intensa.

La boca aún cruje con esa fruta madura, pero tersa, esa acidez intensa, las flores y especias llenando la boca, con tabaco, cueros, madera, ahumados, trufa.... Está creciendo, pero a ritmo lento, pero seguro.

Vino para guardar aún.

Está en pañales, pero muy juguetón y risueño. Y lo que le queda por vivir y hacernos disfrutar.

Nariz clásica, pero clásica - clásica, con notas reductivas iniciales. Hay notas de desván, tabaco, cuero húmedo, champiñón, mina de lápiz. Luego ya con la aireación y el respiro que estos vinos necesitan, surge la fruta, roja, madurísima, casi compotada. Tiene un toque fresco, balsámico, un buen capazo de especias picantes, con clavo, pimienta blanca y negra, nuez moscada... La madera está integradísima, con toques de mueble viejo. Mineralidad, ahumados, tierra húmeda, vainilla y suaves guindas cierran el conjunto, con un aroma a flores marchitas.

Beber este vino es como tomar vino consagrado, porque es una experiencia única, con esa fruta madura, fina, con una acidez deliciosa y vibrante. Tabaco, flores marchitas, esas especias picantes en su justa medida, contrarrestando la vainilla que se nos presenta y un buen apunte mineral, surgen mientras paladeas este vino, mientras gozas como un perraco. Notas ahumadas, suaves cueros, matorral, esas guindas en licor, champiñón y un toque de regaliz te hacen ya llorar. Es de paso fino, con una estructura tremenda para aguantar el paso del tiempo.

Brutal y con una RCP imbatible.

Con el tiempo sigue apareciendo como un gran vino. Es maduro, suave, elegante, una gozada. Siempre es un referente....

Burdeos con trazas marrones y ribete teja. Limpio y algo turbio.
Flores marchitas, fruta (roja en mayor cantidad que negra), regaliz, tomate, mentolados, especias dulces (canela y vainilla), carne cruda, sangre, humedad, corcho envinado, brisa marina, apuntes licorosos y mineralidad.
Boca fina, amable, conjuntada, madura y con una mayor frescura de lo habitual. Tanino aún algo secante y perfecta dosis alcohólica. Paso equilibrado, complejo y expansivo. Hay mucha vida por delante.
Postgusto largo con abundantes registros frutales, terrosos y minerales.
Como comentaba nuestro amigo Eugenio, este 2004 tinto de Tondonia lleva más crianza que los Vega Sicilia actuales y eso da que pensar, 20€ frente a más de 200€. Mi apuesta es que va a ser una añada gloriosa.

Corcho y botella impecables....vinos finos.

VISUAL
Color rojo teja, muy brillante de intensidad media. Untuoso medio (+) en copa movida. Muy elegante y acorde a su edad.

AROMA
Limpio y pulcro. Intensidad media (+). Cueros, fresas, licores, tabaco, guindas, cacao, café....mucho.
A copa movida, coca cola, frutos secos (higos), final de bosque y matorral, con algún balsámico.

BOCA
un vino que conviene catar también a las 24 horas.
Seco, acidez alta, taninos medios y pulidos, alcohol medio presente y agradable, intensidad de sabor media(+), con un paso por el paladar suave, ácido y con notas de fresas, roble, brandy, cognac, licor de guindas.
Final largo con puntas de nuez, licores, brandy.
Gustoso, hace salivar. Soberbio!.

NOTA AD HOC
Un vino en evolución actual, de precio medio y de calidad muy buena.
94 sobre 100.

MARIDAJE AD HOC
Cordero lechal deshuesado con teriyaki y juliana crocante de setas.

Es un vino que va madurando de forma fantástica. Es un lujo y es un referente de esta bodega. Suave, sedoso, elegante. Un placer. Y siempre es un placer catarlo, en este caso con unas buenas migas.

Hablar de Viña Tondonia es hacerlo de un estilo inconfundible y de una manera de elaborar y entender el vino que ya casi está en desuso, de hecho este Reserva ha salido hace poco con más de 10 años, incluso con más tiempo que los actuales Vega Sicilia. Otra forma de ver las cosas.

Rubí con ribetes rojizos y capa media. En nariz es intenso y complejo, con notas de frutas rojas maduras, casi licorosas, un recuerdo especiado y balsámico, trazas de regalices y ahumados, vainillas y tabaco de pipa. En boca destaca por su acidez y frescura, vino de gran balance de registros. Trama engañosamente ligera y paso redondo y elegante, dejando recuerdos de frutas maduras y especias con un tanino fino y bien integrado. Persistente.

Por lo general en Tondonia suelen gustarnos más los blancos que los tintos y en estos últimos preferimos Bosconia, pero hay que reconocer que este Reserva 04 es un vino de La Rioja Alta con todas las de la ley, inconfundible y con un sello propio. Y con recorrido en botella. Unos 20 euros, muy buena RCP.

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