Qué flojete... Es dorado y glicerinoso, tiene ese níspero, cítrico dulce y vainilla, pero a esa pequeña muestra atractiva le falta lo más importante, frescura. Y en su paso por boca se queda en nada, pues le falta acidez y amargura, sólo el deseo de pasar página. Poco más de seis euros pero tremendamente injustos.
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