Vino que encaja perfectamente con el perfil de un buen Ribera del Duero en clave frutal. Que nadie busque sofisticadas complejidades porque no las encontrará. En cambio disfrutará de una tinto fino joven pero noble, honesta, con esa fruta negra fresca, madura, limpia, los leves apuntes especiados de la madera, la agradable astrigencia frutal en la boca, los taninos maduros, la acidez justa. Delicioso vino de trago largo, de barbacoa veraniega, pero suficientemente firme y serio para merecerse un respeto. Respeto que algunos riberas de postín armados hasta las cejas de madera pretenden pero no se lo merecen.
Aireado durante 1 hora. A 15,5 grados. Color picota, no demasiado oscuro, limpio. Capa media, media-alta. Lágrima marcada más bien estrecha. Buen aroma de frutas, moras y frambuesas. Paso de boca frutal, agradable y sabroso. Taninos suaves. Acidez correcta y persistencia media. En boca recuerdos a café y caramelo. Vino joven pero equilibrado. Los cuatro meses de barrica en roble francés se notan positivamente, buena madera, tanto en el aroma como en la boca. Me ha gustado más esta añada del 2004 que la del 2003 que aún está en el mercado y en la que despuntaba el alcohol. Buena relación calidad precio.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.