Color rojo picota de ribete violáceo. Buena lágrima consistente.
En nariz, fruta sobremadurada negra; cacao, notas balsámicas y un ligero fondo mineral.
En boca, potencia y buen cuerpo; con una acidez viva, ligero amargor y contundente final. A pesar de esto y su buena graduación alcohólica, se deja beber muy bien. RCP muy buena.
Al que quiera darle un golpe de timón a la D.O. de La Rioja, este puede ser su vino.
Color rojo rubí brillante e intenso, marcando lágrima media en copa. En nariz su aroma es una mezcla de frutas negras y rojas maduras, notas tostadas y torrefactas, con toques a vainilla y cacao. En boca de entrada suave, afrutado y de fresca acidez, avainillado y con diminuto punto picante, redondos taninos integrandose bien en botella, con un final bueno y persistente. Precio aprox: 19 €
Un rioja distinto, para seguir unos años su evolución en botella.
Picota con borde cardenalicio, capa alta y espejo limpio. Lagrima fina, lenta , que no tinta la copa.
Nariz intensa, profunda y compleja. frutas rojas maduras en primer plano, despues aparacen frutas negras y mas tarde especies, cafe, chocolate y ahumados.
Paso por boca con muy buen cuerpo, sedoso, carnoso. taninos presentes pero muy bien integrados.
Postgusto medio-largo
Abierto con 1 hora de antelación, sin decantación previa y con tan solo un par de meses en la bodega. Primero indicar que soy bastante poco amigo de esta denominación de origen…..
Vista: Cereza intenso, de capa alta y con lágrima densa que tiñe ligeramente la copa.
Nariz: Pese a la falta de decantación, presenta una gran variedad frutal tanto fruta roja como negra, chocolate y café…….
Boca: Muy buena entrada, aunque inicialmente marcaba mucho la acidez y el alcohol, ello era debido a una temperatura demasiado alta, camisa de frio y en 5 minutillos había cambiado por completo. No se nota por ningún lado los 14,5º, acidez muy agradable, taninos todavía por pulir y medio-largo en boca.
Un vino que todavía tiene bastante recorrido en botella, muy recomendable pese a mi anti-riojitis…..
En comida de Navidad de 2008, de lo que nos acordamos.
VISUAL: Guinda picota muy intenso.
OLFATIVA: Aroma de buena intensidad, fruta roja bien madura, con recuerdos de fruta sobremadura (manzana asada), sobre un fondo de madera bien integrada. Es muy frutal.
GUSTATIVA: En boca es de buen cuerpo, con acidez correcta, buen contenido frutal, pero con evolución y un final más que correcto.
Un rioja atípico que nos gustó.
En su fase visual presenta un trabajado color cereza muy intenso,lágrima de media densidad que demuestra finura.En nariz es complejo y límpio con aromas de arandanos rojos,moras negras, ciruela en momento óptimo de madurez,tostados finos con recuerdos café y chocolate negro,toque de hierbas secas;presenta a su vez toques minerales y pólvora quemada.Retronasal de café tostado.En boca es sedoso,con volumen,cremoso,buena estructura y taninos rugosos que nos hace ver tanto la calidad como la vida que tendrá este vino.
Bodegas Benjamin Romeo apuesta por vinos modernos y de maxima calidad haciendo vinos con un techo altísimo y cuyo tope no ha sido alcanzado aún.Habrá que seguir muy de cerca esta bodega.
Benjamin demuestra donde debe ir esta D.O. un tinto estructurado, potente, a la vez que muestra buena integración de su madera y anchuras para crecer al estilo Riojano.
Inicialmente en nariz aparecen notas vegetales que ruegan decantación, para volver a gritar que está listo para su disfrute, la señal en forma de fruta roja y negra -moras, frambuesas- y un sutil y diferente toque de confituras de naranja amarga, acompañado por un toque mineral de chasca de piedra -toque metálico de la polvora- recuerda a un percutor. En boca se presenta con estructura y buen volumen, destaca su frescura y esencia balsámica de eucalipto, muy buena acidez y taninos potentes y maduros, con señales para seguir creciendo.
Visual, de color cereza muy cubierto, de capa muy alta, denotando una excelente extracción y un inicio de matices ya diferentes a los referentes clásicos de su calificada zona. Menisco de color frambuesa. Elegante y majestuosa visual.
Nariz que ya de entrada destaca por una perfecta elegancia y una expresión cargada de sutilezas y delicadeza. Es fino, cargado de abundante pero tierna fruta roja, adornada con balsámicos frescos de menta, que hacen de contrapunto armónico para dotar a la paleta aromática de diversidad y equilibrio. En evolución aparecen notas finas de cueros y sutiles avainillados que nos hablan de su origen y denotan la referencia siempre apetecible a la tipicidad mejor entendida, la que va cargada de abundantes dosis de personalidad y distinción.
En boca, nuevamente se muestra elegante, sabroso, refinado, sutil, equilibrado, pulido, fresco, ligero pero de una amplia expresión de fruta y finas notas de crianza, que bañan la fruta como si de un paño de seda se tratase. Final de muy buena longitud, de frutas, vainillas y balsámicos que invitan a seguir contemplando el cuadro lleno de finas elegancias y sugerentes matices que nunca acaban.
En definitiva, un vino que para mí ha sido un enorme descubrimiento (por siempre gracias a la generosidad de Antonio Pacheco) que muestra la cara más moderna pero, a la vez, más elegante de la nueva Rioja, que huye de lo tópico, quedándose en la modernidad mejor interpretada, sin abusos, sin sobreextracciones ni excesos de protagonismo de las crianzas. Un vino que, aun manteniendo sus raíces que demuestran un profundo respeto a la tipicidad, muestra una cara mucho más actualizada y atractiva.
Rojo picota oscuro, capa alta. lagrima densa
empieza timido y sutil, pero con el tiempo despliega todo su encanto.
aroma no muy intenso, pero muy variado y elegante.
primero, fruta negra, luego fruta roja, chocolate, algo de cafe, pero muy sutil.
a la hora y algo, muy especiado, notas florales, muy, muy perfumado. muy elegante, no es intenso y rotundo, pero su evolución durante dos horas es espectacular. Ahora aparece fresa acida.
En boca, muy buena acidez(en estos momentos algo falta de integrar), sus 14,5º no se notan.
Cómo puede tener esta acidez con 14,5ª?
Los taninos, absolutamente integrados. Paso de boca fresco, nada pesado.
En estos momentos, nariz excelente, si dejamos que evolucione en copa.
En boca, bien, pero debe mejorar mucho con tiempo en botella.
Vino distinto y elegante, que no te cansas de oler y oler.
Vuelvo a probar este excelente vino maridado con una ventresca de atún en el restaurante Peixample de Barcelona. Color rojo picota brillante. Tiene unos aromas densos y frutales. Un vino con muy buena entrada y un gran recorrido. Un buen vino conseguido por Benjamín Romeo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.