Después de leer las notas de cata, me ha sorprendido abrir esta botella que tenía olvidada; esperaba que estuviera en declive.
Sin embargo, lo he encontrado en su momento perfecto de madurez y muy equilibrado. Después de un par de horas abierto, ha alcanzado la plenitud. Ha maridado perfecto con un cordero con toques de canela. Lástima que fuera la última botella...
Un año después, esos taninos se han suavizado bastante, ahora gana en protagonismo la cabernet, más de lo que me gustaría, ya que ese pimiento verde crudo no me acaba de gustar.Incluso hay alguna nota de pescado un tanto desagradable. El trago es más plano merced a comienzo de su declive, mantiene todavía fruta roja, pero en el retronasal permanece esa nota de pescado que no me deja disfrutar del vino.
De intensidad media-alta en nariz, con buen oporte frutal, principalmente fruta roja (fresas, moras...), bastante balsamico y con no muchos matices de su paso por barrica, y eso que si no me equivoco pasa 18 meses en ella.
En boca practicamente calca igual que en nariz, con una acidez viva y taninos algo rugosos aun.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.