Vino encerrado en una botella borgoñona que está vestida con una clásica, elegante y sencilla etiqueta en su diseño. El corcho que la cierra de gran calidad e indicando en el mismo la añada y nombre de la bodega.
A la vista un color amarillo limón pálido. Limpio y muy brillante. Muy buena, densa, abundante y lenta lágrima en su carrera por el cáliz de la copa.
En nariz buenas y maduras frutas blancas, elegantes cítricos, madera de su crianza integrada y en segundo término.
En boca es muy elegante, sedoso, glicérico, muy frutal y equilibrado. Retornan con mucho agrado las sabrosas frutas blancas y cítricas percibidas en la fase olfativa. Madera de su crianza integrada y sin sobresalir. Mantiene una elegante, sabrosa y fresca acidez que invita a beber y que le va a otorgar varios años más de vida. Gratísimo, fresco, frutal y elegante paso de boca. Es un vino muy largo. Me da una permanencia de 3,30 minutos.
Catado con tan solo siete días desde su salida a la calle.
Aspecto bastante transparente, limpio y brillante color pajizo.
Muy buena intensidad, muy frutal, con fruta blanca (pera) y carnosa (melocotón), flor amarilla, excelente integración de la madera, en esta fase la madera la notamos algo menos que la añada 2013 catada hace algún tiempo, finas hierbas aromáticas de fondo.
Pura energía, mucho nervio y tensión en boca, necesita calmarse, amplio, excelente acidez. Para guardarlo un tiempo y se dome. Final largo donde aparece algo de cremosidad.
producción de unas 9.000 botellas.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.