Picota granate. Presenta una nariz intensa, bien definida, con profundidad, en la que hay frescas sensaciones balsámicas, algunos toques herbáceos, recuerdos a fruta negra y algo de flor morado. Muy bien perfilado. En boca tiene buen ataque, toques amargosos, con un tanino vino, algo secante pero bien integrado en el conjunto, bien de acidez, resulta largo y estructurado y con un notable peso de fruta.
Corcho extraido con sacacorchos de láminas. Sin defectos y no muy penetrado para la edad del vino.
Decantado durante hora y media o dos horas antes de disfrutarlo.
Visual
Picota de buena capa con ribete atejado transparente, limpio y sin apenas precipitados, brillante y de muy buena lágrima. Magnífica visual para su edad. (9,7)
Nariz
De muy alta intensidad y complejidad: fruta negra muy madura, algo de fruta roja también muy madura, mermelada de higos, notas de dulce de membrillo, vainilla, canela, magníficos terciarios con hierbas de monte bajo a tope, balsámico-mentolados, cantos rodados, mina de lápiz, roble de gran calidad magníficamente bien integrado, pimienta negra, nuez moscada, algo de café torrefacto, cacao y chocolate negro y resinas.
Auténtico vinazo en nariz. Ni rastro de pirazinas de la Cabernet. (9,7)
Boca
Ataque poderoso pero suave y aterciopelado a la vez, muy seco, sabroso y equilibrado, acidez media manteniendo cierta frescura, con un puntito amargoso, de notable amplitud en boca, taninos redondos pero aún algo secantes y con posibilidad de mayor redondeo aún con 20 años de vida, envolvente en boca y de final bastante largo muy agradable.
Boca espectacular, EMHO un punto por debajo de la nariz pero, aún así, magnífico y más con la edad del vino. (9,3)
Vinazo de Bernabé Navarro a sus 20 años de vida.
Una lástima que ya no se elabore y menos con este nivel de calidad :-(
RCP estratosférica.
Beryna Selección 2005, DO Alicante
Beryna Selección 2005, DO Alicante
Beryna Selección 2005, DO Alicante
Beryna Selección 2005, DO Alicante
Beryna Selección 2005, DO Alicante
Beryna Selección 2005, DO Alicante
El dia de ayer me topé con las últimas dos botellas que me quedan de este vino.
Pensando que ya habría decaido, me he encontrado un vino aún muy disfrutable y en perfecto estado.
Color cereza, oscuro, sin demasiados síntomas de evolución.
Aroma donde predomina la fruta negra madura, también se preciben notas a hierbas de provenza, sotobosque, y en menor intensidad algo de cacao y una nota licorosa.
En boca los taninos completamente integrados, fruta negra algo menos intensa que lo que recordaba, con menos fuerza pero igualmente disfrutable.
Color cereza intenso, ribete granate atejado, capa alta.
En nariz predomina la fruta negra compotada, junto con torrefactos bien ensamblados. Hay también aromas licorosos, balsámicos potentes (eucalipto), monte bajo mediterráneo, tomates secos, tabaco, pimiento.
En boca es potente, con la compota de fruta presente. Mucho volumen, sabroso, torrefacto, especiado. Pimientos rojos asados, tabaco, chocolate. Excelente trama, buen peso, aromático, elocuente, con posgusto persistente y largo.
Muestra ya síntomas de declive.
Beryna Selección 2005. La Evolución de Rafa Bernabé…
Es su momento, se presiente desde que obtenemos el corcho tras el ejercicio de apertura, nos ofrece un buen exponente de un vino en un estado delicado, que nos avisa para tratarlo con mimo en su decantación. En copa nos enseña dulzura, bondad y equilibrio. Es su momento, un Beryna con el aporte de madurez y sabiduría que sólo otorga el tiempo. Un vino con fruta negra y un buen abanico de especias dulces, con tostados muy finos. Su acidez y tanicidad están muy bien compensados para ofrecernos placer.
Maridado en el Restaurante Dom Vinos de Málaga con una selección de dulces Candy’s Repostería Artesanal donde el chocolate amargo era su principal baza.
Beryna Selección 2005. La Evolución de Rafa Bernabé…
Vuelvo a probar este vino, después de 1 1/2 años de la última vez que lo tome.
Aún tiene mucha vida. Su color sigue con la misma intensidad, si acaso el ribere es ligeramente mas claro.
Sus aromas son intensos y complejos, sobre la misma linea antes descrita.
En boca se siente ese carácter Medirerraneo, concentrado, con buena frutalidad.
Coincido con Cachina en que es un vino goloso, con una nota licorosa atractiva.
Es de los vinos que no se catan...se disfrutan.
Me gustó la primer vez que lo tome, y me sigue gustando.
Rojo picota intenso, limpio y brillante.
Intensidad aromática media-alta, fino, con fruta roja madura, nota floral, tostados finos, nota licorosa, evolutivo.
En boca es amplio, sabroso, carnoso, equilibrado, goloso, con buen cuerpo, trago fino y largo, con retronasal frutal. Rico.
Estupendo con 8 añitos ya, lástima que sea la última, muy bueno.
Precio sobre los 15 €.
VISUAL: Color rojo picota bien cubierto, capa alta, borde algo más ligero de tono.
OLFATIVA: Muy buena intensidad y complejidad, ahumados, pimientas, sotobosque, fruta negra, café, tomate recién recogido, toque mentolado y de eucalipto que va a más, muy buena definición de aromas, a las 5h recuerdos a hoja de tabaco seco, hojarasca, turba, recuerdos a regaliz y aun ligeros eucaliptos.
GUSTATIVA: Bastante amplio, tanino presente, redondo y maduro, gran equilibrio, ligeramente secante, muy buena longitud.
VISTA: Picota oscuro muy cubierto. Tiene una indicación muy tenue de su edad. Hay que ser muy observador para apreciarlo.
NARIZ: Compleo, potente y evolutivo. Bálsamicos (romero y un punto de euclaipto), arándano rojo, café, tabaco de pipa inglés. Chocolate amargo. Lilas. Un punto de alcanfor.
BOCA: Buena intensidad quizás con la acidez algo justa ya. Recuerdos de chocolate y regaliz.
Estamos ante un gran vino, delicioso y complejo. Una botella para enmarcar. Quizas el único vino catado a ciegas que he acertado en mi vida.
Me enamora y vence la monastrell, éste vino además lo conforman tempranillo y cabernet sauvignón, todas a una, y más cuando es domado por el tiempo en el cautiverio de la propia botella, modulando sus exóticas sensaciones primarias de la uvas que lo parió.
En su encuentro con la nariz aparecen a la vez frutillos rojos y negros en simbiosis con notas preñadas de chocolate, regaliz y toffe que con tanta personalidad dan las propias uvas en conjunción.
Hay sensaciones a especias, clavo y pimienta, vainilla, moras y ciruelas y marroquinería fina, petaca vacía y algún fondo a mobila vieja.
También hay un pequeño recuerdo a ahumado del roble y sotobosque y violetas.
Bastante agradable, hasta goloso, resulta en boca desde que comienza su ataque que se acredita denso y fundido, amplio y equilibrado, con un fondo a carbón mineral y a la vez da la cara su acidez exquisita que lo convierte en caldo de fresco y largo paso distinguido y jugoso, mediterráneo hasta la médula.
Así es, una recta y sería elaboración, con paladar a elementos silvestres, especias, mineralidad y…encanto…. y toda sensación y sabor en permanente evolución, de buena y fácil cata, que asciende pronto por el propio retrogusto.
Tiene un retronasal, en fin, donde titilea el regaliz y el chocolate, de casi al lado de la finca, y la vez, a pesar del tiempo, prevaleciendo, con viveza, la fruta roja y negra aquella, que con tan generosa vigorosidad le da cuerpo.
Un vino que cumple ámpliamente con la cata, con lo que de él esperábamos tras su guarda y desarrollo en el tiempo.
La correcta mano que lo parió, una vez más, queda acredita con su rúbrica, y ello a mi satisfacción plena y a la de usted, a buen seguro, si puede y tiene a bien leerme y, esto es lo más importante, catarlo..
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