De color rubí rojizo de capa media-alta, muy estable, tapado. Está en la línea extractiva de Cvne de esta década, incluído los Viña Real. Limpísimo, sin asomo de precipitados, brillante. Reflejos vivos, granadinos. Ribete pequeño, anaranjado, con una marcada diferencia respecto al menisco. Sorprende que estos vinos de los 50 hayan evolucionado tan poco en comparación con los que elaborados en los 60 y 70.
De fuerte intensidad y un marcado acento mineral-terroso. Inicialmente hay apuntes de polvorilla, grafito (mina de lápiz), térreos, tierra húmeda y una curiosa sensación yodada repleta de ferruginosos Al tomar un poco aire deriva a potentes notas de animal, establo, guindas en licor y un fondo balsámico de impresión. Se va aclarando como un día de tormenta. Va ganando en finura, abriéndose paso a paso. Aparecen unos especiados elegantísimos que se suman a maderas de calidad y café recién tostado. Fragante, sutil. Hay una cantidad de fruta roja jugosa que se funde con los pétalos marchitos. Elegante a más no poder.
En boca es de un integridad casi total. Fuerte acidez que lo aguanta todo, de base piramidal para que el vino se exprese. Vivo, acídulo, ordenado, más recto que amplio, con un final que se prolonga sin fin. Aún no ha tocado techo así que toca esperar todavía unos años antes de volver a recuperar otra botella. Otro mito de Rioja!!!
Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2014/09/imperial-1951-gran-reserva.html
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.