INTRODUCCIÓN: Casi 9 años después volvemos con este vinazo de bodegas CVNE. Comprado en Enero de 2015 y guardado en la bodeguita de casa 10 añitos, a ver qué tal. De las dos botellas compradas ésta es la que peor imagen externa presenta, etiquetas bastante deterioradas y nivel de líquido unos 3 cms por debajo del corcho. Abrimos la botella con el Durand, pero se nos partió el corcho (manazas que es uno y corcho totalmente humedecido que tampoco ayudó). Esperamos una hora y 15 minutos antes de proceder con su valoración a 17°C.
VIDEOCATA: https://youtu.be/5tuDTmtdF_0 (V:92 - O:95 - G:95)
La RCP fue excelente, conseguimos las botellas por 27 euros en subasta. Chollete.
MARIDAJE: Lo abrimos con unos garbanzos con pernil y panceta. Otro día acompañó un Porterhouse steak de 1 Kg al romero con papas, pimiento y all-i-oli. Nos lo terminamos con un delicioso arrocito de costilla y morcilla. Sensacional en todos los maridajes, destacando la combinación con ese "peaso canne". Sabores cárnicos, animales y herbáceos en una maravillosa armonía con las notas viejunas y amaderadas de nuestro fabuloso Imperial GVA 1.975. Cómo aguantan estas maravillas amigos, y a priori daba un poco de miedo su aspecto externo... pero nada, nada puede con él🤣🤣
Salud-os!!🍷🍷
Tenemos unas cuantas catas atrasadas pero vamos a ver si nos ponemos al día.
Vamos con la última botella que nos trajimos a Ecuador antes de las vacaciones de Junio. Se trata de un Imperial gran reserva de la añada 1.975. Unas ganas inmensas de catarlo son las que tenemos. La botella presenta un nivel de líquido muy aceptable, justo por debajo del cuello aunque la etiqueta se encuentra un pelín deteriorada por un lateral. Nos atrevimos a abrir el animalito con el abridor de tijeras (el tapón salió impecable, que barbaridad!) y lo dejamos respirar por dos horas. Catamos a 18°C:
VISUAL: Color rojo cereza de capa media-baja con el ribete muy amplio, atejado, cobrizo. De lágrima gruesa, lenta y transparente (85).
OLFATIVA: A copa parada nos deleita con potentes aromas de mermelada de fresa. Al agitar emana intensos herbáceos de hinojo y tomillo, notas de jengibre y alcachofas, fúngicos de setas silvestres, especiados dulzones de vainilla y canela y una buena pátina de terciarios, maderas finas, regaliz, carne adobada, cuero curtido y chocolate negro, para redondear el conjunto con un toque mineral de arcilla húmeda y tinta china. Una nariz portentosa, realmente compleja e intensa, de una elegancia exquisita fina, fina y que me ha emocionado (96).
GUSTATIVA: En boca presenta un potente ataque, de acidez alta, impactante. El paso por boca es armónico, suave, con los taninos muy pulidos aunque ligeramente perceptibles. Es carnoso y amplio, con un retronasal en donde encontramos notas de duelas envinadas y recuerdos de orejones y fruta en sazón. El retrogusto es mineral y de nuevo apreciamos atisbos de arcilla húmeda. La persistencia es larga, de unos 3 minutos. Mantiene una buena estructura, sin llegar a la mostrada en la maravillosa añada del 70 pero no anda muy lejos. Sinceramente lo veo en un momento excelente para su consumo pero aguantará como un campeón unos cuantos años más. De nuevo un viejuno que resulta ser una joya. Gran vino, todo elegancia, mejor en nariz que en boca, pero espectacular, cajas de este vino por favor...(92).
La RCP fue excelente pues conseguimos este botella por 27 euros en subasta, chollazo!
Como era Lunes... pues tocaba surtido de ibéricos y queso curado de oveja. El maridaje del que nunca nos cansaremos, "peaso" de viejuno, jamón ibérico y embutidos...rozando el cielo...
Rubí con ribetes rojizos, capa media-alta.
Es intenso en nariz y sorprende por su entereza desde el primer momento, mostrándose muy limpio. Notas de fruta roja muy madura y en confitura, toques herbáceos, especias y balsámicos, regalices, apreciándose un recuerdo terciario de caza de pelo, piel curtida y maderas viejas. Perfumado y mineral.
En boca muestra su fuerza y entereza, mantiene una fresca acidez y un paso firme y estructurado, dejando en el final recuerdos de frutas licorosas y especias, con un tanino presente y todavía marcado, es un vino en plena curva de consumo y con más guarda por delante. Persistente.
Excelente este Imperial 1975, una añada que si bien no es grande para la casa sí que es cierto que por lo menos esta botella ha respondido como se espera de una de las grandes referencias nacionales, un poco por debajo de la elegancia del 73 pero con mucho que decir todavía.Un vino sin duda excelente.
A la vista se muestra color rubí, de capa media y ribete teja. En nariz es evolucionado, de intensidad media, discreto, con recuerdos a frutas secas (cerezas, fresas silvestres), y toques de vainilla, arcilla, regaliz y caza. En boca está increíblemente vivo a la entrada, con un paso sabroso (!!!), aterciopelado y redondo. Final persistente y ligeramente amargo.
Aun está vivo.
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