¡Diablos, mira que encontrar un duero del 96 aparte de Mauro que no me desagrada! Hace casi tres años conocí a la gente de Valduero en una cena organizada en San Juan por su importador puertorriqueño. Me gustó lo que pareceian estar haciendo entonces y no vacilé en decirlo. Ahora lo repito. Esta botella es de una partida que ha aparecido recientemente en un par de tiendas de Manhattan. Aromas blasámicos con leves toques de pasificación. Cocoa, tocino, frambuesa y mora. Alguito de anís. En boca es sedoso, de cuerpo medio, con una banda de acidez cítrica corriéndole de un lado a otro. De final esta un poco ligerito. Pero lo que te deja es decente. Una buena impresión de fruta que peca de un pelín de sobremadurez, algo de acidez que te hace olvidarte de las pasas y un matiz acaramelado. Un vinito sin pretensiones, para beber ahora con un pollito "free range" al ajo y hierbas,asado despacito en el horno de Camblor.
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