Hoy tenemos entre manos este Ribera del Duero con 3 años de barrica y tres más en botella. Catamos el año pasado la cosecha de 2007 (sobresaliente). Veamos esta nueva añada. Botella n° 08.731. La abrimos 2 horas antes de su cata y la dejamos airearse en la copa. Tapón excelente, tintado tan solo en su base y muy compacto. Catado a 18°C:
VISUAL: Impactante color rojo picota, muy opaco, de capa alta con el ribete cardenalicio. De lágrima fina, abundante y transparente (94).
OLFATIVA: En nariz encontramos fruta negra en compota, mermelada de higos y ciruelas pasas. Al agitar emanan aromas de rosas marchitas, especiados de fenogreco, clavo y pimienta negra y herbáceos de regaliz, algarroba, alcaravea y salvia. De fondo persiste una mineralidad fantástica, de mucho empaque, con toques pizarrosos y térreos. En la pátina terciaria asoman claramente los apuntes amaderados, roble, cedro, ahumados, así como recuerdos de chocolate negro, castañas asadas, café tostado y cuero curtido. Realmente una nariz espectacular, complejidad escandalosa e intensidad media-alta (94).
GUSTATIVA: En boca es una bestia, punch brutal, con mucho carácter. Es amplio, carnoso y de una acidez descomunal. Estructurado, elegante, de mucho empaque, con los taninos bastante domados ya pero persistentes. En retronasal nos devuelve aromas minerales, pétreos de pizarra y grafito y por supuesto los aportes de las barricas, roble, tostados y duelas envinadas. Con una persistencia de casi 4 minutos me ha parecido un vinazo del copón. Para más inri estoy seguro que en botella aún tiene margen de mejora. Probablemente en tres o cuatro años estemos ante algo colosal. Desde luego esta añada de 2009 en la Ribera de Duero está dando magníficos caldos, con mucho cuerpo y muy potentes. Éste es un claro ejemplo de ello. Sensación de estar ante algo realmente grande. ¡¡Magnífico!! (95).
La RCP, pese a ser un regalo, la calificaré de muy buena pues cuesta unos 45 euros y los vale, ya lo creo que los vale...
Lo maridamos con una suculenta pierna de pavo al horno adobada con romero, tomillo, pimientas y nuez moscada, con sus papitas panadera y con un vasito de cerveza Club Negra. La combinación espectacular, jugoso pavo, aromas herbáceos por doquier y un portentoso vino armonizando el conjunto, con poderío pero en perfecta simbiosis. Qué pasada de comida el "Día de la Madre". ¡¡Viva la madre que me parió!!
Salud-os!!
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