Vista: Amarillo dorado con reborde ligeramente ambarino y lágrima densa.
Nariz: De buena intensidad, singular y muy compleja. Su aroma frutales nos recuerdan la manzana asada (recuerdos de sidra), naranja pasada y albaricoque. Pero hay además un sinfín de evocaciones a notas cremosas, pan tostado, cereales, turba, especias, notas minerales, balsámicas y hasta toques de laca de uñas e hidrocarburo.
Boca: Untuoso, de bastante densidad, con cierta calidez, acidez muy compensada por el alcohol, ligero amargor y un final de media persistencia con un regusto levemente ajerezado.
Un vino con acusada personalidad, realmente diferente. Si hiciéramos una comparación con el mundo de la pintura podríamos enclavar este obra como picassiana y casi, casi surrealista. Su precio está alrededor de 13 euros.
En copa presenta color dorado tostado incluso con borde ligeramente cobrizo diria yo.Posee lágrima media.
En nariz es absolutamente original, nuevo para mí, muy intenso en el envite inicial una vez pasado este primer choque nos encontramos con notas a pomelo y melocotón, más bien almíbar de melocotón, huesos de fruta, también balsámicos y menta, una clara mineralidad que inunda la nariz e incluso diria que posee notas ligeras de pasas y notas a clavo.
En boca es largo, ligeramente amargo en el final, algo licoroso, muestra sus origenes al sol, madera de forma ligera, de nuevo el hueso de fruta, se muestra algo untuoso y persistente. Muy diferente.
Denota además que posee una buena guarda. Lo definiría como un buen vino absolutamente diferente y que al menos hay que probar una vez, ya que dista mucho de poder encontrar semejanzas con otros.
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