Color picota intenso. Aromas a frutos rojos, grafito, café, pimienta y alguna nota agazapa de vainilla. En un inicio el alcohol predominaba sobre el resto de los aromas. El primer día el vino estaba tremendamente tánico. El segundo y el tercer día de abierto revelaba en boca confituras de moras, toques de café y una acidez encomiable pero sin excederse. Sin duda un vino de guarda, pero esta vez guardado entre pecho y espalda. Quizá podría ser decantado, pero no había prisa alguna en esta ocasión.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.