DATOS
Finca viña Concita y Adilén
Grado alcohol 14%
pH 3,5
Acidez total 5,1
Azucar residual 1,55
Viñedos en Roales del pan y Fermoselle , 1 Kg por hectárea lindante a Portugal.
CATA AD HOC
Color rojo teja con ribete, castaña oscura. Capa baja. Limpio. Elegante. Lágrima rápida y untuosa. Corcho en buen estado y enrasado. Sin defectos.
Aromas terciarios con frutas rojas intermediarias. Notas 3as de cuero y pimienta negra. Profundo, con bastante terruño.
En boca, amplio, voluminoso, con notas frescas en paladar, cacao amargo, tomillo, madera suave, poca astringencia. Un cuerpo medio y que llena la boca. No presenta un largo postgusto, pero es amable en su recorrido. Finales con recuerdos a cacao amargo y frutas licorosas (guinda, fresas).
Creo que debemos probar nuevas añadas recientes.....de autor. también creo que deben cambiar esa etiqueta horrible.
Vino encerrado en una botella bordelesa de hombro ancho. Buen corcho que se encuentra en perfecto estado y vestido con una mejorable etiqueta en la que predomina el color negro.
A la vista me encuentro un vino de capa media alta, limpio y brillante. Buena y fina lágrima que tinta la copa y se desliza con lentitud. Menisco rubí y con leves notas teja.
En nariz, es un vino que necesita una buena aireación para que manifieste lo que contiene, frutas rojas y del bosque en sazón y abundantes, leves notas de vainilla y cacao. Elegantes notas de la madera de crianza y con una buena integración.
En boca es muy elegante, equilibrado, aterciopelado, con fruta, fino, con una presente acidez que invita beber y que le dará más años de vida, balsámico, mineral, taninos domados, madera en segundo plano, predomina la fruta. Muy grato y aterciopelado paso de boca y es un vino muy largo. Me da una una permanencia de 3,00 minutos. Un vino con gran personalidad.
Rojo cereza oscuro. Capa alta. Aromas balsámicos, con fruta muy muy integrada. Ataque perfecto. Goloso. Cuero, frutillas, todo repito muy integrado. Es largo. Increíble vino, muy desconocido para mi, y sin duda, una revelación.
Nueva botella abierta con corcho en muy buen estado, que a la vista tiene aun una buena capa y el color en sus meniscos y bordes es el teja.
La nariz que tiene una intensidad no muy alta, pero es un prototipo de equilibrio entre la fruta y detalles de la madera.
Al paso por boca, resulta suave, pero sin ser fácil, con un puntito de caramelo y un equilibrio de nuevo, eso sí, con una acidez no muy alta.
Hoy hemos preparado en casa un plato sencillo y de toda la vida, pero de esos que gracias por un parte a la crisis y por otra por estar de vuelta de muchas elaboraciones que aportan poco, están de moda: cocido tipo madrileño. Quizás otro vino hubiese maridado mejor pero abrí la cava, vi una bocetarle de este vino y sin dudar nos acompañó.
La pregunta con esta comida y a la mitad de la botella, ha sido ¿Por qué no hemos comprado mas vino de este señor?
El señor es un personaje y su vino sigue maravillándonos botella tras botella, con ganancia con el tiempo en sensaciones.
Tengo que volver por Roales del Pan.
Unos meses más tarde abro una botella de este vino, especial, no solo por su coupage, sino también por la personalidad y peculiaridades de quien lo produce, estuve con él y me pareció todo un personaje, con el vino corriendo por la venas y sabiendo que corría por las mismas en cada momento.
Hoy corcho perfecto, en vista con ya detalles de bordes con amenaza de caer ya algo, pues los tejas se van apoderando de los ribetes.
Nariz va perdiendo potencia, pero gana en equilibrio entre detalles de la fruta y de madera.
Al paso por la boca, con cuerpo aun, su carácter presente, taninos ya mas suavecitos y en conjunto muy agradable.
Si me preguntan en cata ciega, nunca hubiese dicho que tiene tinta de Toro, pero eso sí, hubiese dicho que se trata de un gran vino que casi seguro que le gustará a muchos de los que lo prueben.
Escribí hace unos mese que había que beberle ya, pues aquí está con su gracejo este vino, desde luego que cada vez se menos de vino, o cada día entiendo memos a los vinos o quizás nadie sabe nada de vinos.
Tengo mas botellas y en unos mese volveré a apreciar y luego colgar mis sensaciones.
A la vista presenta un color picota en grado alto, con una capa alta también y con una lágrima densa.
En la nariz se presenta con una intensidad bastante alta, con fruta negra y tostados de la madera, mas tarde van apareciendo ahumados y vainilla. En conjunto resulta complejo.
Al paso por la boca, resulta potente y sabroso, conservando aun cierta acidez, con unos taninos potentes aunque no molestos y una fase final muy larga con una mezcla de todo y donde quizás se vuelven a recordar de nuevo los taninos.
Vino especial y con mucha personalidad, este de esta bodega de Roales del Pan, provincia de Zamora, donde con la coletilla de vinos de autor, hacen unos grandes vinos en una pequeña bodega.
Etiqueta con predomino del negro donde en grabado que en este caso no se qué significa y en su base en un amarillo pálido el nombre. Contraetiqueta con una buena información.
En conjunto, complejo, con mucho carácter y un especial vino si ni se busca un vino fácil de beber. Por el punto de acidez me parece que hay que beberle ya.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.