Nueva cata de este vino varios meses después.
Me reafirmo en el corcho: mediocre. En esta segunda botella, se ha vuelto a partir (qué casualidad) y descorchándolo mi padre (no yo). Había ya ligeras filtraciones de vino.
Visual: picota oscuro, capa media-alta, ribete rubí algo atejado. Da signos de evolución forzada (quizás por el corcho). Limpio. Brillante.
Nariz: buena intensidad frutal, especiados, vainilla, canela, lácticos.
Boca: fácil de beber, frutal, sabroso. Taninos algo marcados y punzantes, bien de acidez aunque noto ciertas notas oxidativas muy sutiles y que no son normales para el relativo poco tiempo que lleva en botella. Final largo y con un amargor algo más presente que en la primera botella.
Este vino, en general, debería dejarse 2 años más que puliera sus taninos en botella. En el caso particular de esta botella descorchada, menos mal que lo hemos tomado ya. Con 2 años más en botella y con ligerísimas filtraciones de vino/oxígeno en el tapón, habría llegado en muy malas condiciones para el consumo.
Visual: Color rojo picota, borde granate, capa media – alta.
Olfativa: Muy buena intensidad, recién abierto algo de reducción, cuero nuevo, bastante mineral, fruta negra bien madura, a medida que se oxigena va apareciendo más fruta, algún balsámico. Una crianza elegante, cacao, chocolate negro, violetas, tinta china (cartucho Rotring), quizás demasiado terciario para ser un 2007.
Gustativa: Boca fresca, amplia, envolvente, buen peso, taninos aterciopelados, acidez bien marcada, buena fruta negra en su final y algún recuerdo de su crianza, tostados, de media longitud.
Intenso color picota oscuro, con capa media-alta y ribete violáceo. Limpio y brillante.
Nariz de intensidad media, golosa y frutal. Frutas del bosque, after eight y vainilla.
En boca es goloso y frutal de entrada. En el paso se hacen muy presentes los taninos ásperos, algo astringentes. Buena acidez y fruta. Final medio amargoso.
Para esperar un tiempo a ver cómo evoluciona.
Un vino que nunca defrauda, precioso color rojo picota-cereza, en nariz muy frutal, a penas noté la presencia de la barrica en nariz, y en boca persistente, que nos acompaño de maravilla el arroz que nos comimos.
Personalmente le tengo mucho aprecio a esta bodega por que fue con este vino hace ya 5 años con la que me inicié en el mundo del vino.
1 saludo
Mi valoración de este vino es muy buena, vino totalmente recomendado.
La añada, 2007, no es de las mejores, pero no defrauda tampoco.
Es un vino que desde que se descorcha hasta que se acaba la botella disfrutamos de lo lindo.
Sí cabe un pero: el corcho no ha salido muy bueno en la botella concreta que descorché y se partía con gran facilidad, menos mal que tuve maña, alguien con menos práctica en descorche se habría quedado con medio corcho en el anillo de la boca de la botella.
A lo que vamos.
En visual rojo oscuro brillante, ribete mitad teja claro-mitad cardenalicio, capa media-alta, su aspecto apunta juventud y vida por delante.
Aromas a ciruelas, arándanos, moras, fruta roja madura, vainilla, regaliz, especiados, cacao, canela... dejándolo varias horas apreciaba cuero y torrefactos de fondo.
En boca la entrada es maravillosa, con la acidez justa, poco alcohólico (a pesar de sus 14º) y taninos poco agresivos para el relativo poco tiempo de botella que tiene (desde junio de 2009, hablamos de año y medio escaso). El final es largo, persistente, goloso, invita a seguir bebiendo.
Un gran vino con varios años de vida en plenitud por delante.
Color rojo picota muy intenso, capa alta, lágrima densa, limpio y brillante.
Intensidad aromática alta, sobresaliente, notas de fruta negra (ciruela), pan de higo, cuero fino, toffe, muy gustoso, integrado y evolutivo. Un maravilla.
Paso de boca sabroso, carnoso, pleno, fino, franco, gran recorrido, persistencia alta y retronasal a tostados.
Está ya brutal, no me lo quiero imaginar dentro de 3-4 años, lo que me gusta a mi guardar estos vinos.
Como siempre, por eso es uno de mis vinos favoritos, no me ha defraudado, pero espero más de él. Haremos recatas.
Precio 23-25 €.
Color cereza de capa alta y borde violáceo de esta botella magnum decantada 30 minutos.
En nariz predominio de fruta, buena paleta, moras, ciruela roja, frutillos del bosque, tras esta fruta aparecen algunos aromas carnicos, como hígado (no se si son estos los aromas a los que se refería el bueno de Wyllys, con lo de las aristas, como pequeño defecto, entiendase) ligeras notas balsámicas de fondo, a diferencia de sus hermanos de Toro, a este Mauro apenas se le nota su paso por madera.
El paso por boca es fresco, aquí destacan algo mas las especias, tiene un punto amargoso que para nada es desagradable, mas bien lo contrario, ligeros tostados de madera y un final relativamente largo.
Apunta buenas maneras.
Al menos es lo que me parece a mi, un vino vivo, armonioso y jugueton, muy joven, con cuerpo, potente, envolvente, de buena estructura pero sin terminar de pulir todavia, con aristas, marcada acidez, que presenta aromas de buena expresividad é intensidad, con madera en primer plano, vainilla, espécias, toffes, cuero, tostados y ligeras notas de frutas sobre todo rojas.
Tiene un bonito color de juventud, cereza muy cubierto, brillante, ribete violáceo y de capa alta.
De momento me gusta más en nariz que en boca.
Capa media tirando a alta. Color picota con menisco un poco malva.
Intensidad aromática elevada. Predominan los aromas del bouquet: cacao, vainilla, pimienta, toffe, canela... La fruta no sale fácilemnte pero al rato sale con potencia. Fruta ruja y negra, bastante madura. Por momentos se muestra bastante balsámico.
En boca tiene buena estructura y paso agradable, taninos maduros muy bien integrados, elegante y excelentísima acidez que lo hace muy fresco.
A mi gusto este vino reclama acompañante sólido.
Tiene buen recorrido y un largo final.
Personalmente a precio similar me gusta más San Román del mismo grupo en Toro. Más concentrado, menos fresco y más complejo.
El color picota es muy bueno y oscuro, con irisaciones moradas, y buen brillo. La lágrima no es especialmente sugerente.
En nariz predominan los aromas de la madera, tostados, café, una pizca de reducción, notas balsámicas, brioche. La fruta sale en el fondo con predominancia de frutas negras.
En boca el vino entra potente, cierta acidez, redondez. La persistencia efectivamente es media.
El postgusto se queda goloso, casi empalagoso. No ha debido ser fácil elaborar añadas como esta para crianzas.
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