Vuelvo a catar esta delicia de vino tras la última botella algo "movidita", esta vez perfectamente tratado y con muy buena compañía en el Restaurante "Saboritja" de Castellón.
El vino lo sacaron de la vinoteca a 17 C y fue el primero de tres vinazos (agradezco al gran Jovi que me consiguiera los tres vinos). Compitió con un Prado Enea Gran Reserva 2004 y con un Almirez 2011 de Toro. Debo decir que quedó en segundo lugar, por detrás del Prado Enea, que no es poco.
COLOR: Color rojo cereza de capa media con ribete burdeos. No muy abundante en lágrima y muy transparente.
NARIZ: Esta vez mejora en intensidad, media-alta. A copa parada surgen notas de fruta roja en compota. Al mover la copa aparecen balsámicos y especiados de vainilla, canela y pimienta negra. También se perciben claras notas de torrefactos acompañados de madera y cuero perfectamente armonizados. Finalmente aprecio de nuevo esos sugerentes lácteos de cacao con leche, aunque no aparecen los recuerdos herbáceos de la anterior cata. Realmente la nariz es impresionante en complejidad y finura, con una intensidad muy aceptable.
BOCA: Vino sedoso, señorial, de acidez suave y taninos muy pulidos. En retronasal aparecen unas notas mentoladas y anisadas acompañadas de nuevo de aromas a vainilla y pimienta negra. Vuelvo a notar los recuerdos de caramelo de toffee. Esta vez ni un pero...que sutileza de boca por Dios y que buena persistencia. Vino redondo donde los haya, pura seda. Excelente vino en nariz y en boca. Tan solo me apetece catarlo de nuevo, pero en mi casa, con muuuuucha tranquilidad, toda la que se merece que vida le queda para rato.
La RCP igual que en mi anterior cata, la dejamos en buena.
Lo acompañamos con un entrante de alcachofas a la brasa con tocino ibérico, sorprendente y acertadísimo maridaje. Mis queridos colegas Pepe, Fernando y Jesús fueron testigos y participes del digno evento. Gran velada y grandes vinazos !!
Mucho tiempo denostado y apartado. Otras modas y modos. Demasiada madera. Quizás ahora los hacen mejor. Chascos previos con otras añadas previas. Sea por lo que sea, vuelvo a este 904, tras escuchar grandes comentarios sobre él. Y tienen razón. Un señor vino y de 13 años¿¿¡¡¡. Y con vida por delante. Yo su mineralidad no la percibo, pero que fruta escarchada¡¡¡, qué madera marcada e integrada¡¡¡, qué dulzor suave y elegante, vainillas , especias dulces, fresscura. y su boca pulida, ácida-dulce, sin excesos alcohólicos, elegante, característico, que bueno¡¡¡. Hay que rendirse y reconocerlos.
Por fin voy a realizar la cata de este Gran reserva 904 de la añada 2001. Ganas le tenía. Lo dejamos respirar una media horita y se sirvió en torno a los 16 °C. El tapón impecable aunque algo corto para mi gusto.
BOCA: Color rojo cereza de capa media-alta con ribete burdeos. La lágrima abundante y fina sin teñir la copa.
NARIZ: De intensidad media. A copa parada se muestran frutas rojas, moras especialmente, que dan paso a unas claras notas especiadas de vainilla y canela. A copa movida empiezan a surgir aromas de hierbabuena y tomillo, más especias, pimienta y clavo, y posteriormente unos sugerentes lácteos de chocolate con leche. Al final recuerdos mentolados y de hierba fresca, como recién cortada. Complejo en aromas.
Como pero, decir que lo encontré un poco débil en cuanto a intensidad ya que hablamos de un gran reserva, pero eso sí ... muy rico en matices. A lo mejor unos graditos más le hubiesen ayudado.
BOCA: Con una acidez aún palpable, tiene los taninos casi pulidos aunque se percibe una mínima y justa astringencia. La entrada en boca es realmente delicada y suave. En retronasal se encuentran aromas de chicle de fresa ácida que se entremezclan con notas de caramelo de toffee "Solano" y unos recuerdos herbáceos de tomillo y anisados. Tiene un final persistente y dulzón que te deja una sensación de querer más. Cuántos matices Dios mio !! Mucho mejor en boca que en nariz. Creo que evolucionará favorablemente durante unos cuantos años.
Me vuelve a suceder, muy a mi pesar, lo que tantas otras veces. Unas expectativas influenciadas por lo leído, que no llegan a ser plenamente satisfechas. Pero hablamos sin duda de un vino de notable alto con una complejidad asombrosa. Que bien le ha sentado la barrica.
Fue un regalo quizás "muy viajado" y probablemente no le dimos el reposo necesario que tan delicado caballero merecía tras tanto "traqueteo". Saldré de dudas con la próxima botella, la cual pienso mimar...y no pienso tardar mucho, je,je... Mis expectativas siguen intactas, y más leyendo lo que los compañeros expresan abajo.
La RCP la considero solo buena pues este vino cuesta sobre 30 euros la botella que no es poco.
Lo maridamos en una cena entre buenos amigos con un suculento arroz caldoso de cordero con cardamomo y fenogreco, no se puede pedir mas..
Gracias Ramón por tan exquisito detalle !! Eso es un regalo !!
904 gran reserva año 2001
Color rubí de capa media-alta, con destellos anaranjados, limpio y brillante.
En nariz muestra una buena intensidad, muy mineral (pedernal), café, cuero y especias de gran calidad arropando una buena carga de fruta madura.
En boca es muy potente, aunque no exento de elegancia, con una acidez marcada, muy crudo aún, con toques especiados de la madera y un ligero gusto balsámico (after eight) y levemente amargoso, largo.
El mejor de largo de las últimas añadas catadas, con gran materia para crecer mucho en botella. Para revisitar dentro de 5 o 10 años.
Compra más que recomendable.
Cereza de capa media, con ribete rubí y apuntando ya a teja.
Nariz intensa, equilibrada, elegante, muy balsámica, con aromas a fruta roja, cuero, maderas finas, pimienta negra, especias dulces y unos curiosos toques de frutos secos.
En boca se muestra también elegante, tiene cuerpo medio, es fresco, amable, redondo, con excelente acidez riojana, mucha fruta roja, algún asomo de maderosidad y taninos suavecitos. Largo postgusto.
Sin haber catado la cosecha de 2000, me parece el mejor de las últimas añadas, siendo todo un compendio de buenas maneras y elegancia. Se puede disfrutar ya de él perfectamente, pero tiene músculo suficiente como para ir creciendo durante muchos años.
Color rojo rubí, de capa media, con bordes teja, típicos de los grandes clásicos de Rioja. Muy intenso de aroma, fresco, vibrante, con finas notas de frutas confitadas sobre un fondo balsámico, especiado; cuero, café y chocolate mentolado. Buena estructura, redondo y con taninos dulces elegantemente pulidos en su largo envejecimiento en barrica y botella. Amplio retrogusto que le concede un final suave y duradero.
Un vino tremendamente suave y elegante que puede maridar muy bien con la gran oferta culinaria de México.
Para mi es un Rioja de toda la vida en una cosecha excepcional.
Color rojo cereza, menisco algo atejado, capa media-alta, muy buena lágrima. En nariz con buena intensidad destaca la fruta roja y negra, bombon de licor, presencia de vainilla, flores de campo, un puntito de madera vieja con solera, siendo una delicia de suavidad y elegancia. En boca vuelve a destacar la sensación de equilibrios entre la fruta, la acidez y la madera con la justa presencia de todas ellas dando un conjunto que es una maravilla, redondo, bien estructurado, sedoso, su punto goloso; muy buena persistencia.
Gusta incluso a los no amantes de Rioja y encantará a los amantes de Burdeos.
Algo han cambiado en este vino, que me ha parecido, a pesar de su buen clasicismo, muy elegante. Color rojo picota con bordes granates. En nariz muy buenos aromas a fruta, a buena madera, muy sugerentes y muy buena náriz durante toda su evolución. En boca entra divinamente, con su prestancia clásica, elegante, carnoso, muy buena estructura y unos taninos muy bien desarrollados. Me ha gustado. Sí, es una obra de arte.
No podemos bañarnos dos veces en el mismo río pero, gracias a " La Rioja Alta ", nada cambia y todo permanece. Este gran reserva de excelente añada es ideal para los amantes de la tradición : típico color rubí claro, aromas de gran nobleza, textura de satén, maravillosa complejidad gustativa, equilibrio especialmente bien logrado entre la fruta y la crianza - un conjunto de notas de hueso de cereza, de tabaco fresco, de mueble viejo - un estilo depurado y distinguido que nunca pasará de moda.
Color rojo cereza con destellos rubí.
Nariz de buena intensidad de una elegancia desde el primer momento que lo acercas a la nariz, que es una verdadera delicia. Tiene una nariz sugerente, equilibrada, con una fruta muy presente, sobre todo fruta roja, notas de vainilla, de maderas aromáticas, flores, con un punto de violetas... Es una maravilla de vino en nariz.
En boca la cosa no se queda atrás, de nuevo un vino elegante, de esos que te obligan a prestarle toda tu atención. El tanino está bien integrado, tiene una textura cremosa y una estructura formidable.
Me encantó... la vuelta a los clásicos debe pasar, necesariamente por estos vinos que son una obra de arte.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.